
El descarrilamiento de un tren de carga ocurrido la tarde del sábado 17 de enero en la capital de Zacatecas volvió a poner sobre la mesa una demanda que lleva años sin resolverse, sacar las vías del tren de la mancha urbana antes de que ocurra una tragedia con consecuencias fatales.
El percance registrado en el crucero de la vialidad Nezahualcóyotl, dejó al menos nueve vagones de un convoy de Ferromex, que transportaba maíz, fuera de las vías y quedando atravesados, provocando el cierre parcial de la circulación.
Las autoridades confirmaron que no hubo personas lesionadas ni víctimas mortales, aunque el saldo material incluyó nueve vagones dañados y cerca de 25 metros de vía férrea con desprendimiento total.
Luego del accidente, el Ayuntamiento de Zacatecas anunció que buscará formalmente la reubicación de las vías ferroviarias fuera de la zona urbana; el titular de la Coordinación de Protección Civil Municipal, Luis Felipe Santos Quintanilla, advirtió que el punto donde ocurrió el descarrilamiento se encuentra a escasos cinco o diez metros de viviendas, lo que representa un riesgo permanente para quienes habitan en el área.
La discusión también llegó al ámbito federal. El senador de Morena, Saúl Monreal Ávila, hizo un llamado urgente a los gobiernos estatal y federal para destinar recursos que permitan retirar las vías del tren de la capital zacatecana. Recordó que se trata de una demanda histórica y sostuvo que no se puede esperar a que haya muertos para actuar.
El legislador señaló que en su momento propuso que recursos millonarios destinados a otras obras se canalizaran al retiro del ferrocarril de la zona urbana. Desde el Senado, adelantó que realizará los oficios necesarios ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes para gestionar autorizaciones y presupuesto que permitan concretar un proyecto que ha sido postergado durante años.