
El Gobierno de Colima reiteró su respaldo a los industriales de la masa y la tortilla con el objetivo de fortalecer al sector y mantener la estabilidad económica de uno de los productos básicos más importantes para las familias mexicanas.
En distintos encuentros y programas impulsados en la entidad, autoridades estatales y representantes de la industria han coincidido en la necesidad de modernizar las tortillerías, mejorar la competitividad y fomentar la formalización de los negocios dedicados a la producción de masa y tortilla.
Representantes del Consejo Nacional de la Tortilla señalaron que uno de los principales retos del sector es combatir la competencia desleal y lograr que más establecimientos operen dentro de la formalidad, cumpliendo con normas fiscales, sanitarias y laborales.
En ese sentido, industriales destacaron la importancia de mantener coordinación con autoridades municipales, estatales y federales para acceder a apoyos, financiamiento y programas de modernización que permitan mejorar las condiciones de trabajo y conservar empleos en el estado.
Datos difundidos por organizaciones del sector indican que en Colima existen cientos de tortillerías, muchas de ellas microempresas familiares que representan una fuente importante de empleo y actividad económica local. Además, la tortilla continúa siendo uno de los alimentos esenciales en la dieta de la población mexicana.
Autoridades y empresarios también han advertido que factores como el incremento en los costos del maíz, combustibles, electricidad e insumos impactan directamente en el precio final de la tortilla, por lo que consideran necesario fortalecer esquemas de apoyo para evitar afectaciones tanto a productores como a consumidores.
A través de programas de financiamiento y apoyo tecnológico implementados en años anteriores, el gobierno estatal ha entregado recursos para la modernización de maquinaria, conservación de empleos y fortalecimiento de pequeñas empresas dedicadas a la producción de tortilla.
Empresarios del ramo señalaron que mantener la coordinación entre gobierno e industriales será fundamental para enfrentar los retos económicos y comerciales que atraviesa actualmente el sector de la masa y la tortilla en México.