El director general del Servicio de Administración Tributaria de Quintana Roo (SATQ), Héctor José Contreras Mercader, presentó su renuncia luego de la controversia generada por su aparición en una de las zonas más exclusivas del Madison Square Garden, durante el tercer partido de las Finales de la NBA 2026, celebrado el pasado 8 de junio en Nueva York.
La presencia del funcionario se hizo pública después de que una fotografía difundida por medios estadounidenses, en la que aparece el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mostrara también a Contreras sentado en una ubicación preferencial, justo debajo del palco ocupado por el mandatario. Las imágenes rápidamente se viralizaron en redes sociales y generaron cuestionamientos sobre el costo del viaje y de las entradas al encuentro deportivo.

De acuerdo con estimaciones difundidas por medios especializados, los boletos para las áreas VIP de las Finales de la NBA podían alcanzar precios que iban de 3,200 a 192,000 dólares, equivalentes aproximadamente a entre 57,000 y 3.4 millones de pesos mexicanos. Aunque no existe información oficial sobre el monto desembolsado por el exfuncionario, la polémica se centró en la congruencia entre este tipo de gastos y los principios de austeridad promovidos por las administraciones emanadas de Morena.
A través de un comunicado, Héctor Contreras informó que decidió dejar el cargo “en congruencia con los principios que rigen el servicio público, así como con el compromiso de transparencia y rendición de cuentas de la administración estatal”. Aseguró además que su asistencia al partido de basquetbol ocurrió “en el ámbito estrictamente personal” y que su renuncia tiene como propósito evitar que el tema afecte el funcionamiento institucional del gobierno estatal.
“Esta determinación tiene como único propósito no entorpecer el buen funcionamiento de la administración pública ni dar lugar a señalamientos que distraigan el trabajo institucional”, señaló el exdirector del SATQ.

Hasta el momento, el Gobierno de Quintana Roo no ha emitido una postura oficial sobre la dimisión ni ha informado quién ocupará de manera definitiva la titularidad del organismo recaudador.
El caso de Héctor Contreras vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la conducta y el uso de recursos por parte de los servidores públicos, especialmente en un contexto en el que las políticas de austeridad y rendición de cuentas forman parte del discurso central de las administraciones gubernamentales. Aunque el exfuncionario insiste en que el viaje fue financiado con recursos personales, la difusión de las imágenes y el escrutinio público terminaron por derivar en su salida del cargo.