
La alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, denunció que cientos de escuelas del municipio enfrentan problemas relacionados con el suministro de agua potable debido a las políticas de cobro aplicadas por Grupo MAS, situación que podría afectar a miles de estudiantes y familias veracruzanas.
De acuerdo con la presidenta municipal, existen al menos 228 planteles educativos que mantienen adeudos históricos con la empresa concesionaria del servicio de agua. En conjunto, estas deudas alcanzarían alrededor de 30 millones de pesos, una cifra que, según señaló, resulta imposible de cubrir para muchas instituciones educativas, especialmente aquellas ubicadas en zonas de alta marginación.
La alcaldesa afirmó que la situación es preocupante debido a que varios centros escolares podrían quedarse sin acceso al agua potable, lo que afectaría directamente las actividades diarias de alumnos, docentes y personal administrativo. Además, señaló que algunas escuelas enfrentan adeudos de hasta 500 mil pesos, montos que calificó como excesivos para instituciones públicas con recursos limitados.
Hernández Espejo expresó que no es aceptable que escuelas, pequeños comercios y personas de escasos recursos se vean afectados por la falta del servicio debido a deudas acumuladas durante años. Por ello, aseguró que el Ayuntamiento mantiene una postura firme en defensa de la ciudadanía y de los sectores más vulnerables.
La edil también acusó a Grupo MAS de incumplir algunas de las obligaciones establecidas en el contrato de concesión, entre ellas el suministro de agua mediante pipas cuando se realizan cortes o suspensiones del servicio. Según explicó, en diversas ocasiones el propio Ayuntamiento ha tenido que intervenir para atender a colonias y escuelas afectadas ante la falta de respuesta de la empresa.
Además del problema relacionado con el suministro de agua potable, la alcaldesa señaló que continúan registrándose reportes ciudadanos sobre escurrimientos de aguas negras y problemas de drenaje en distintos puntos de la ciudad, especialmente en el Centro Histórico. Estos casos también forman parte de las inconformidades que la administración municipal ha documentado en contra de la concesionaria.
En días recientes, el Ayuntamiento de Veracruz rechazó participar en el cobro de una cartera vencida que, de acuerdo con información municipal, supera los 2 mil 660 millones de pesos. La administración local argumentó que muchas de las deudas reclamadas tienen más de diez años de antigüedad y que varios de los cobros incluyen recargos que consideran improcedentes.
Asimismo, el gobierno municipal anunció que continúa reuniendo pruebas y elementos legales para sustentar acciones en contra de la empresa. Entre las medidas impulsadas se encuentra la solicitud de auditorías técnicas, financieras y legales que permitan evaluar el desempeño de la concesionaria y determinar posibles incumplimientos.
La alcaldesa reiteró que el Ayuntamiento no actuará como cobrador de Grupo MAS y aseguró que mantendrá su postura de proteger a los ciudadanos ante lo que considera prácticas que afectan la economía de familias, negocios y escuelas. También adelantó que espera contar con el respaldo de otras instancias gubernamentales para fortalecer los procesos de revisión y fiscalización.
Mientras continúan las diferencias entre el Ayuntamiento y la concesionaria, cientos de escuelas y miles de estudiantes permanecen a la espera de una solución que garantice el acceso continuo al agua potable, un servicio considerado indispensable para el funcionamiento de los centros educativos y para la salud de la población veracruzana.