
Oaxaca es tierra segura que ha sabido aterrizar las estrategias federales con un extenso y diverso territorio donde los sistemas normativos indígenas o sistemas comunitarios de gobierno, sostiene el Secretario de Gobierno de Oaxaca, Jesús Romero.
En entrevista telefónica con Crónica, el secretario comenta que afrontar un contexto en el que existen 418 municipios indígenas con este tipo de normatividad, que incluye policías comunitarias o topiles, ha sido una situación interesante y gratificante.
“Se debe conciliar”, señala, “y hemos logrado hacerlo”, dice respecto a equilibrar las estrategias generales de seguridad del país con la existencia de estas policías comunitarias. Resalta que se trata de una coordinación que exige la atención y constancia del gobierno estatal encabezado por Salomón Jara, pero que también implica aterrizar las estrategias federales a las que Oaxaca se ha sumado en busca de garantizar la seguridad pública.
Participante permanente en el Consejo Estatal de Seguridad Pública, resalta lo que se informó en este organismo esta semana: Oaxaca se consolidó como uno de los estados más seguros del país, al mantenerse en el 5º lugar a nivel nacional y con una reducción de 32 por ciento en la incidencia delictiva global.
Romero señala que los 3 años del gobernador Jara han sido cruciales para estos logros y mantenerse en el Top 5 de los estados seguros del país.
Y para apoyar la aseveración de que el estado está avanzando, se refiere al Índice de Paz México elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz, un grupo independiente de expertos internacionales. En esa medición anual que incluye elementos adicionales a la mera incidencia delictiva, Oaxaca ha avanzado del lugar 15 al 8, “así que vamos por buen camino”.
Al solicitarle casos de éxito que estén mostrando el camino a seguir, comenta que Juchitán, en el Istmo de Tehuantepec, donde la población ha expuesto problemáticas serias y la respuesta de las autoridades, coordinando acción estatal y federal, ha dado resultado y se logra el control de la región. Al final de esa tarea, señala, está el objetivo de vivir con felicidad, asegura, que es finalmente lo que todos desean, en Juchitán y en el resto del estado.
Refiere también los trabajos para levantar un C5 a la altura de estados en otras latitudes de México y de los trabajos para aumentar el número de policías y capacitarlos mejor.
Como secretario de Gobierno, Romero debe garantizar la coordinación de dependencias con diferentes perfiles e incluso la labor de la Fiscalía que goza de autonomía, pero asegura que esto no ha representado una traba, sino un ejercicio que ha dado los resultados ya enunciados. Agrega que otro tanto se puede decir de la interacción con la Guardia Nacional, la Marina y el Ejército mexicano.
“En Oaxaca estamos con los ejes de la estrategia federal”, señala y recuerda que estos son la atención a las causas de la violencia y el delito; el fortalecimiento de la inteligencia e investigación dentro de la labor policía y la coordinación entre dependencias y niveles de gobierno, una labor en la que el secretario de Gobierno de Oaxaca debe participar permanentemente.
“Tenemos una mesa de seguridad diaria, a las 6 de la mañana, homologada a la del Gobierno Federal y allí establecemos las tareas semanales y quincenales”, indica, “en Oaxaca que hay un gobierno que trabaja por la paz, que trabaja para que los llemados objetivos prioritarios (del crikmen organizado) no estén en las calles, sino que estén en prisión, donde deben estar”.
Finalmente, señala a pregunta expresa que los habitantes de la Ciudad de México deben saber que en su estado se vive con paz, “que vengan a Oaxaca que es una tierra segura, que vengan a las Velas en el Istmo, que somos una tierra de felicidad”.