Con la mira puesta en la prevención social de la violencia, el gobierno municipal encabezado por el alcalde de Tlalnepantla, Raciel Pérez Cruz ha puesto en marcha un ambicioso plan para rescatar y dignificar los andadores de la zona oriente del municipio. La estrategia busca transformar espacios degradados en puntos iluminados y seguros, con el objetivo de reducir conductas de riesgo y fomentar una convivencia pacífica entre los vecinos.
Durante la entrega de los trabajos en la cerrada Matamoros, dentro de la colonia Lomas de San Juan Ixhuatepec, el presidente municipal Raciel Pérez Cruz subrayó que “recuperar cada andador es fundamental para la seguridad de las familias”. Explicó que un entorno público digno, limpio y bien iluminado “aleja a la delincuencia y permite que la comunidad camine sin miedo”, en un claro mensaje de que la infraestructura urbana es una herramienta clave contra la inseguridad.
Las labores realizadas en el lugar incluyeron desde el trazo y nivelación del terreno hasta demoliciones necesarias para sustituir tuberías obsoletas. Se instaló una nueva línea de agua potable con tubo de PVC de 64 milímetros, además de descargas residenciales, y se modernizó el drenaje sanitario mediante tubería PEAD de 12 pulgadas, lo que representa una mejora sustancial en los servicios básicos de la zona.
Para garantizar la seguridad peatonal, el gobierno local construyó escalinatas de concreto con pintura en los peraltes, colocó bancas de material y puso en operación un sistema de alumbrado público con postes y luminarias solares. Estas acciones, detallaron las autoridades, buscan devolver la funcionalidad y la estética a un espacio que por años permaneció en el abandono.
El alcalde reiteró que su administración avanza “calle por calle” en el oriente del municipio con el propósito de devolver la tranquilidad a los residentes. Aseveró que la transformación de la vida cotidiana de la gente pasa necesariamente por una infraestructura urbana de calidad, y que ninguna obra es menor cuando se trata de recuperar la confianza de la comunidad.
Con una intervención que abarcó 57 metros lineales y 290 metros cuadrados rehabilitados en la cerrada Matamoros, el gobierno de Tlalnepantla ratifica que el mejoramiento del entorno urbano no es solo un asunto estético, sino una estrategia central para la prevención del delito. La apuesta, concluyen las autoridades, es clara: espacios públicos dignos como sinónimo de comunidades más seguras.