
El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya afirmó que el estado trabaja para convertir el agua en su principal ventaja estratégica para el desarrollo agroalimentario del país, mediante una política integral que combina infraestructura hidráulica, tecnificación del riego, seguridad hídrica para la población y aprovechamiento sustentable del recurso.
Explicó que uno de los principales ejes de esta estrategia es la modernización de los distritos de riego 025 y 026, donde el Gobierno de México invierte más de 4 mil 200 millones de pesos para rehabilitar canales principales y secundarios, modernizar compuertas, revestir la infraestructura de conducción y tecnificar el uso del agua en cerca de 300 mil hectáreas, la mayor superficie incorporada a un programa de este tipo en el país.
“Ahí el análisis que hemos hecho con gente experta en el campo es otra gran fuente de oportunidad de crecimiento y desarrollo de nuestra entidad. Vamos a decir que es el oro verde de Tamaulipas”, dijo el gobernador Américo Villarreal Anaya.
Señaló que, además del potencial energético del estado, Tamaulipas cuenta con condiciones geográficas, climáticas y de infraestructura que le permitirán consolidarse nuevamente como uno de los principales productores de alimentos del país.
Agregó que, gracias a todo este esfuerzo en apoyo al sector agrícola del estado, Tamaulipas recupera su capacidad tecnificada de riego en el campo. “Podemos nuevamente ser una potencia desde el punto de vista geográfico y con la capacidad y extensión de tierra que tiene Tamaulipas para orientarla a este fin”, dijo.
“Seguramente Tamaulipas volverá a destacar como un estado generador de alimentos para el beneficio no solo de nuestra entidad, sino también para aportar al consumo nacional”, agregó.
Explicó, la tecnificación de los sistemas de riego permitirá recuperar paulatinamente esa capacidad productiva y diversificar los cultivos con mayor valor agregado. Asimismo, destacó que el Gobierno del Estado trabaja para incorporar mayor valor agregado a la producción agrícola mediante nuevas cadenas industriales.
“Ya tenemos contratadas las plantas para la generación de biocombustible a través de sorgo. También la diversificación de los tipos de sorgo que se pueden sembrar, ahora queremos sembrar también y hemos incrementado el número de hectáreas de sorgo blanco, para también tecnificarlo y poder hacer harina de sorgo, y con ello también tener el mercado de tener tortillas de origen de sorgo”.
Afirmó que el objetivo es consolidar un modelo donde el agua de primer uso se destine prioritariamente al consumo humano y las aguas residuales tratadas puedan utilizarse en actividades agrícolas, pecuarias e industriales bajo un esquema de sustentabilidad.