
Con el propósito de ayudar a las personas privadas de la libertad a reconstruir sus vidas y reducir la posibilidad de que vuelvan a cometer delitos, autoridades estatales llevaron a cabo el taller “Perdón y Reconciliación” en los centros penitenciarios de Angostura y Ahome. La capacitación busca fortalecer la salud emocional de los participantes para facilitar su reinserción a la sociedad una vez que recuperen su libertad.
El programa es impulsado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública y la institución Comunidad de Sinaí IAP. Durante 12 sesiones, las personas participantes reciben herramientas relacionadas con el manejo de emociones, el perdón, la empatía, la resolución de conflictos y el fortalecimiento de los valores sociales.
La participación en este taller es completamente voluntaria y está dirigida a personas que desean trabajar en su desarrollo personal mientras cumplen su condena. Los contenidos están enfocados en temas de psicología y superación personal, con el objetivo de que los internos cuenten con mejores herramientas para enfrentar los retos de su vida fuera del penal.
Durante este año, un total de 59 personas privadas de la libertad concluyeron el curso. De ellas, 34 pertenecen al Centro Penitenciario Goros II, ubicado en el municipio de Ahome, mientras que las otras 25 participaron desde la Penitenciaría de la Región del Évora, en Angostura.
En las ceremonias de clausura, la titular del Centro Estatal de Prevención del SESESP, Thania Karina Parra, reconoció el esfuerzo realizado por quienes decidieron formar parte del programa. La funcionaria destacó que una verdadera reinserción social no solo depende del cumplimiento de una sentencia, sino también de un proceso de restauración personal que permita sanar heridas emocionales y fortalecer la convivencia con los demás.
“No puede haber reinserción sin restauración y reparación de la persona”, expresó la funcionaria al dirigirse a los graduados, a quienes felicitó por la disposición que mostraron para participar en el taller y trabajar en su crecimiento emocional.
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia fue cuando varios participantes compartieron sus experiencias sobre los cambios que vivieron durante las sesiones. Los testimonios reflejaron cómo el curso influyó en su manera de pensar, controlar sus emociones y relacionarse con otras personas.
Uno de los internos explicó que antes del taller desconocía el verdadero significado de la empatía, pero que ahora comprende la importancia de tratar a los demás con respeto e igualdad.
“Yo no conocía lo que era empatía, pero gracias a este taller entendí que no soy ni más ni menos que otros”, expresó durante la clausura.
Otro participante comentó que aprendió técnicas para controlar la ira, lo que considera una herramienta importante para mejorar su comportamiento tanto dentro del centro penitenciario como cuando recupere su libertad.
Asimismo, uno de los testimonios más emotivos fue el de un interno que relató haber logrado superar parte del duelo por la muerte de su esposa. Explicó que el curso le permitió perdonarse por no haber podido tener una mejor relación con ella debido a que se encontraba en prisión, situación que durante años le generó sentimientos de culpa.
Las autoridades señalaron que estos resultados muestran la importancia de atender también la salud mental y emocional de la población penitenciaria, ya que ello contribuye a mejorar la convivencia dentro de los centros de reclusión y aumenta las posibilidades de una reinserción social exitosa.
Desde que el programa comenzó a implementarse en 2023, un total de 355 personas privadas de la libertad han participado en los talleres de “Perdón y Reconciliación” en diferentes penales de Sinaloa. De ese total, 173 son mujeres y 182 hombres, quienes han recibido capacitación enfocada en el fortalecimiento emocional, el manejo de sentimientos y la mejora de sus relaciones familiares y sociales.
Las autoridades estatales buscan que las personas que algún día recuperen su libertad cuenten con herramientas para reconstruir su proyecto de vida y disminuir el riesgo de reincidir en actividades delictivas.