
El Gobierno de San Luis Potosí analiza la posibilidad de construir un nuevo centro penitenciario estatal, debido al crecimiento de la población privada de la libertad y a la necesidad de contar con espacios adecuados para atender sus necesidades.
La propuesta se encuentra todavía en una etapa de análisis y es considerada como un proyecto factible. Sin embargo, todavía falta definir aspectos importantes como el presupuesto, las dimensiones que tendría el nuevo penal, su posible ubicación y la reserva territorial que sería utilizada para su construcción.
Nohemí Proal, titular de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad Pública, explicó que actualmente se estudian dos posibilidades: construir un nuevo centro penitenciario o ampliar alguno de los cinco penales que ya existen bajo jurisdicción estatal en San Luis Potosí. La funcionaria señaló que el objetivo principal es contar con infraestructura suficiente para atender las necesidades de las personas privadas de la libertad y garantizar el respeto a sus derechos humanos.
Proal indicó que algunos detalles todavía no pueden darse a conocer porque forman parte del proceso de análisis. También explicó que en este proyecto participan diferentes instituciones, entre ellas la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que es una de las principales dependencias responsables del tema penitenciario.
El análisis de una nueva cárcel estatal se realiza en un contexto en el que la población penitenciaria presenta cambios constantes debido a los ingresos y egresos de personas privadas de la libertad. Actualmente, los cinco centros penitenciarios estatales que existen en San Luis Potosí tienen una capacidad conjunta de al menos 3 mil 500 personas privadas de la libertad.
El último penal estatal construido en la entidad fue el de Ciudad Valles, que comenzó operaciones en septiembre de 2010, durante los últimos años de la administración del entonces gobernador Marcelo de los Santos Fraga. Por su parte, Jesús Juárez, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, confirmó que existe el proyecto para construir un nuevo penal estatal.
El funcionario explicó que actualmente también se realizan trabajos de ampliación en el Centro Penitenciario de La Pila, considerado el penal más grande del estado, con recursos federales. Este centro tiene una capacidad de al menos mil 800 personas privadas de la libertad. Juárez señaló que las nuevas dinámicas delictivas y el trabajo que realizan las corporaciones de seguridad han provocado un aumento en la población penitenciaria.
Entre los delitos que han generado mayor número de detenciones se encuentra el narcomenudeo, considerado por las autoridades como uno de los problemas que más afectan al tejido social. La construcción de un nuevo centro penitenciario todavía no tiene una fecha definida, ya que primero deberán analizarse las condiciones presupuestales y técnicas necesarias para llevar a cabo el proyecto.
También será necesario determinar el lugar donde podría construirse, las dimensiones del inmueble y la cantidad de personas que tendría capacidad para recibir. Las autoridades indicaron que el diseño y la capacidad de un posible nuevo penal se mantienen bajo reserva debido a cuestiones de seguridad.
Mientras se analiza esta propuesta, continúan los trabajos para mejorar los espacios penitenciarios que ya funcionan en el estado. La intención es que los centros cuenten con condiciones adecuadas para atender a la población privada de la libertad. El proyecto también representa un reto para las autoridades estatales, debido a que la construcción de un nuevo penal requeriría una importante inversión de recursos públicos.