
La senadora de Morena con licencia, Julieta Ramírez Padilla, negó tener un acuerdo de colaboración con el gobierno de Estados Unidos, luego de que se difundiera información en la que se señala que la legisladora estaría relacionada con una investigación de autoridades estadounidenses.
Ramírez Padilla, quien busca convertirse en candidata de Morena a la gubernatura de Baja California en las elecciones de 2027, rechazó las acusaciones y aseguró que se trata de una estrategia de “guerra sucia” en su contra.
¿Qué se sabe sobre el supuesto acuerdo con Estados Unidos?
La información difundida señala que la legisladora habría tenido acercamientos con el Departamento de Justicia de Estados Unidos dentro de una investigación por presunta asociación delictuosa. Sus abogados habrían solicitado un mecanismo conocido como proffer agreement, mediante el cual una persona investigada puede proporcionar información a las autoridades estadounidenses.
Según la publicación, este tipo de acuerdo permite que una persona entregue información a los fiscales y agentes federales, mientras que las declaraciones realizadas durante la sesión pueden contar con determinadas protecciones para evitar que sean utilizadas directamente en su contra.
Sin embargo, la existencia y alcance de este mecanismo generaron una controversia política en Baja California, principalmente porque Ramírez Padilla es una de las aspirantes que busca encabezar el proyecto de Morena para las elecciones de 2027.
Julieta Ramírez rechaza las acusaciones
La senadora con licencia rechazó que haya traicionado al movimiento o al pueblo de Baja California y exigió que se presenten pruebas sobre las acusaciones que se han realizado en su contra.
En declaraciones retomadas por medios nacionales, Ramírez calificó como una “farsa” la información relacionada con un supuesto acuerdo de colaboración y sostuvo que las acusaciones forman parte de una campaña para afectar su imagen.
La polémica ocurre en un momento de tensión dentro de Morena en Baja California, debido a la competencia entre diferentes perfiles que buscan obtener la candidatura para la gubernatura del estado.
Julieta Ramírez mantiene una disputa política con Ismael Burgueño, actual alcalde de Tijuana, quien también busca encabezar el proyecto de Morena rumbo a 2027.
La senadora con licencia solicitó permiso para separarse de su cargo en el Senado el pasado 17 de junio, con la intención de participar en el proceso interno de Morena y buscar la candidatura para gobernar Baja California.
¿Qué relación tiene la senadora con Marina del Pilar?
Ramírez Padilla también ha tenido una relación cercana con la actual gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, debido a que anteriormente se desempeñó como secretaria particular de la mandataria cuando ocupó la presidencia municipal de Mexicali.
El caso tomó mayor relevancia debido a que Marina del Pilar también ha reconocido que buscó cooperar con autoridades estadounidenses en el marco de una investigación, después de que se reportara que las autoridades de Estados Unidos le habían retirado su visa.
La información sobre Julieta Ramírez se suma a otros señalamientos relacionados con la cooperación de políticos mexicanos con autoridades estadounidenses, un tema que ha generado debate dentro de Morena.
La dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, expresó su respaldo a Ramírez Padilla y pidió mantener la unidad dentro del partido, en medio de la competencia por las candidaturas para 2027.
Hasta el momento, Ramírez Padilla sostiene que no existe un acuerdo que implique una traición a México o a Baja California y ha rechazado las acusaciones difundidas públicamente.
Continúa la disputa rumbo a las elecciones de 2027
Mientras tanto, la investigación y los señalamientos continúan generando reacciones políticas en el estado, donde Morenadeberá definir en los próximos meses quién será su perfil para competir por la gubernatura.
El proceso de selección se desarrolla en medio de una disputa interna entre distintos aspirantes, por lo que las acusaciones contra Ramírez podrían convertirse en un nuevo elemento dentro de la competencia política rumbo a las elecciones de 2027.