
Al menos ocho civiles resultaron lesionados y varios elementos de seguridad fueron heridos durante un enfrentamiento entre habitantes de los municipios de Mochitlán y Quechultenango, Guerrero, y fuerzas federales y estatales. Durante los hechos, 19 uniformados fueron retenidos durante varias horas por pobladores inconformes con los patrullajes realizados en la zona. Los acontecimientos ocurrieron la tarde del jueves, cuando elementos de fuerzas federales y estatales realizaban recorridos de seguridad en ambos municipios. De acuerdo con el reporte citado por La Jornada, los recorridos habían sido acordados previamente con autoridades locales.
Sin embargo, un grupo de habitantes manifestó su inconformidad y denunció presuntos abusos por parte de los elementos de seguridad. La situación aumentó de tensión cuando algunos pobladores comenzaron a lanzar piedras y palos contra los uniformados, además de bloquear diferentes vialidades. Francisco Rodríguez, subsecretario de Desarrollo Político y Social del gobierno de Guerrero, señaló que no se trataba de un operativo especial y calificó como sorpresiva la reacción de los habitantes. Uno de los principales bloqueos ocurrió en la comunidad de Zacatzonapa, perteneciente al municipio de Mochitlán. En ese lugar, los pobladores utilizaron camiones de volteo y una retroexcavadora para impedir el paso de los vehículos oficiales.
Las protestas también se extendieron hacia Quechultenango. En los accesos al municipio, personas encapuchadas bloquearon el paso de los elementos de seguridad utilizando vehículos. Además, se reportaron detonaciones de arma de fuego, mientras algunas personas buscaron refugio ante la situación. Durante los enfrentamientos, varios vehículos oficiales resultaron dañados. Una patrulla de la Policía Estatal fue incendiada después de quedar en poder de los habitantes. Otras unidades también permanecieron bajo control de los pobladores cerca de un campamento instalado por elementos del Ejército y la Guardia Nacional.
Uno de los hechos más relevantes fue la retención de 19 elementos de las fuerzas de seguridad estatal y federal. Los uniformados permanecieron retenidos durante varias horas, mientras autoridades y habitantes establecían un diálogo para tratar de resolver la situación. Finalmente, cerca de las 18:00 horas, los agentes fueron liberados, los bloqueos y las condiciones de seguridad también afectaron las actividades cotidianas en municipios cercanos. En Mochitlán y Tixtla se suspendió el servicio de transporte público debido a los bloqueos registrados en las carreteras y a la situación de tensión.
La zona donde ocurrieron los hechos, particularmente Quechultenango, es señalada en el reporte como un área considerada bastión del grupo delictivo Los Ardillos, por lo que los recorridos de seguridad forman parte de las acciones realizadas por las autoridades en la región. Detienen a siete policías en Coyuca de Benítez, en otro hecho ocurrido en Guerrero, siete integrantes de la Secretaría de Seguridad Pública municipal de Coyuca de Benítez fueron detenidos por su presunta participación en la desaparición de un hombre originario de Tecpan de Galeana.
La Fiscalía General del Estado informó que los policías, cinco hombres y dos mujeres, habrían detenido al hombre frente a sus familiares el pasado 11 de septiembre, cuando se encontraba sobre la carretera Acapulco-Zihuatanejo. Dos días después, el cuerpo del hombre fue localizado en la zona conocida como El Papagayo, en Coyuca de Benítez, tras las detenciones, el edificio de la corporación municipal fue rodeado por elementos de la Policía Ministerial y de la Guardia Nacional. Además, se instalaron retenes de inspección en diferentes puntos de la carretera federal Acapulco-Zihuatanejo, principalmente en las salidas de Coyuca de Benítez. Ambos hechos ocurrieron en medio de distintos operativos de seguridad en Guerrero y dejaron afectaciones a la circulación, además de investigaciones en contra de integrantes de corporaciones policiales.