
Mientras continúan las investigaciones por el ataque registrado en la Secundaria General número 13 del ejido La Unión, en Torreón, también se busca conocer el entorno familiar de los dos hermanos de 18 años señalados como probables responsables de la agresión.
Hasta el momento, las autoridades no han informado públicamente la identidad de los padres de los jóvenes ni han señalado que tengan alguna responsabilidad en los hechos ocurridos el pasado 1 de octubre. La Fiscalía General del Estado de Coahuila mantiene abierta una investigación para conocer los antecedentes y las circunstancias que rodeaban a los hermanos antes del ataque.
El fiscal general de Coahuila, Federico Fernández Montañez, explicó que las autoridades han intentado localizar a familiares directos de los dos jóvenes para obtener información que ayude a conocer su entorno. De acuerdo con las declaraciones del funcionario, los familiares habrían dejado la vivienda que ocupaban en el ejido La Unión después de los hechos y, hasta el momento de los reportes, no se había establecido contacto con ellos.
Las autoridades también han descrito el entorno familiar de los hermanos como desarticulado. Sin embargo, esta información forma parte de las líneas que todavía son investigadas y no implica que exista alguna responsabilidad de sus familiares en el ataque.
Uno de los aspectos que ha llamado la atención de los investigadores es el supuesto interés de los hermanos por ataques ocurridos en escuelas de otros países. Según las primeras declaraciones obtenidas por las autoridades, los jóvenes habrían mostrado admiración por personas relacionadas con este tipo de agresiones y presuntamente buscaban imitar sus acciones.
Los investigadores también revisan los teléfonos celulares y otros dispositivos de los detenidos para determinar qué contenidos consumían, con quién tenían contacto y si pertenecían o pretendían incorporarse a algún grupo relacionado con este tipo de violencia. Hasta ahora, la Fiscalía ha descartado, con la información disponible, que el ataque tenga relación con grupos de la delincuencia organizada. También se investiga si los hermanos tenían algún objetivo específico dentro de la escuela o si eligieron el plantel debido a que anteriormente habían estudiado ahí y conocían sus instalaciones.
Los dos jóvenes fueron detenidos después del ataque y permanecen bajo custodia de las autoridades. La agresión dejó sin vida a la subdirectora Nery Edith Nevárez González, de 56 años, además de cuatro personas lesionadas. De acuerdo con las investigaciones, los hermanos habrían utilizado machetes, otras armas blancas y artefactos pirotécnicos durante la agresión. Los primeros reportes hicieron pensar que se trataba de un ataque con armas de fuego, pero posteriormente las autoridades señalaron que no encontraron indicios de que se hubieran utilizado pistolas.
La Secundaria General número 13 permanece bajo resguardo mientras continúan las diligencias. En tanto, las autoridades educativas implementaron medidas de atención para estudiantes, docentes y familias afectadas por los hechos. La investigación sobre el entorno familiar continúa y las autoridades buscan establecer qué ocurrió durante los días previos al ataque, así como conocer los antecedentes de los dos hermanos.
Por ahora, no existe información oficial que señale a los padres como responsables o participantes en la agresión. La Fiscalía continúa recabando testimonios y evidencia para determinar las circunstancias que llevaron al ataque y establecer las responsabilidades legales correspondientes.