
Una vez que arrancó el Proceso de Consulta que derivará en una nueva a Constitución de Oaxaca, senadores de esa entidad, manifestaron su compromiso de acompañar, respaldar y sumar para que se haga realidad este nuevo documento que busca reconocer la interculturalidad de los 16 pueblos originarios s y garantizar que sus derechos sean ejercidos en sus propias lenguas.
Esta nueva Constitución en Oaxaca sustituye a la que está vigente de 104 años de antigüedad, la cual acumulaba cerca de 850 reformas, textos repetitivos, contradicciones y lenguaje en desuso.
El senador por Oaxaca, Antonino Morales Toledo explicó que se trata de un ejercicio que coloca a esa entidad gobernada por Salomón Jara como ejemplo nacional de participación popular, consulta previa, libre, informada, de buena fe y culturalmente adecuada a los pueblos y comunidades indígenas y afromexicanas.
“La transformación se hace con el pueblo, no a espaldas del pueblo. Cada voz cuenta y cada propuesta será recibida, analizada y tomada en cuenta”, añadió.
En esta reforma –agregó—se reconoce formalmente los derechos de los 16 pueblos originarios de la entidad y del pueblo afromexicano, su libre determinación, autonomía y sistemas normativo.
“Esta reforma busca adecuar nuestra Constitución a la realidad cultural, a la identidad, a la cosmovisión y a las formas de organización de los pueblos indígenas y afromexicano”, subrayó.
Con este arranque de los diálogos Interculturales realizados en Tuxtepec, el Congreso del Estado de Oaxaca inició la etapa informativa.
Reconoció que las dudas son naturales y las críticas ayudan a mejorar por lo cual nadie debe quedarse callado.
Añadió que la diversidad de Oaxaca es su fuerza y que la primavera oaxaqueña se consolida cuando las lenguas, asambleas, identidades y formas propias de organización tienen presencia en las decisiones.
Por ello convocó a la población a involucrarse. “Participen, pregunten, propongan. Esta Constitución se está escribiendo por el pueblo y en Oaxaca el pueblo manda”, concluyó.
“Esta reforma habla de nuestra vida. De la escuela, del centro de salud, del agua, de la justicia y del bienestar. Que sea una casa común donde quepan todas y todos. Que las niñas y los niños crezcan orgullosos de su origen, que las mujeres del campo tengan voz y derechos, y que nuestros pueblos decidan su futuro”, expresó.