
La construcción del segundo anillo periférico de Morelia continúa avanzando como uno de los principales proyectos de infraestructura vial en Michoacán, con una extensión proyectada de 51.5 kilómetros y una inversión superior a los 3 mil 198 millones de pesos, sin recurrir a la contratación de deuda pública.
El proyecto busca mejorar la movilidad en la zona metropolitana de Morelia y conectar diferentes puntos de la región, desde la salida a Pátzcuaro hasta la salida a Quiroga, además de enlazar el tramo de Mil Cumbres con la salida hacia Álvaro Obregón. De acuerdo con las autoridades estatales, la obra beneficiará a más de un millón de habitantes.
El secretario de Comunicaciones y Obras Públicas, Rogelio Zarazúa Sánchez, explicó que uno de los avances más importantes es la puesta en operación del quinto segmento, ubicado entre la localidad de Jaripeo y La Goleta, en el municipio de Charo.
Este tramo tiene una longitud de 12.2 kilómetros y permite realizar el recorrido en aproximadamente siete minutos. También cuenta con el distribuidor vial Jaripeo, que conecta la carretera federal 15, con dirección a Mil Cumbres, con el nuevo anillo periférico.
La obra forma parte de un proyecto que busca ofrecer una alternativa para los automovilistas que circulan por la zona metropolitana y disminuir la carga vehicular en otras vialidades de Morelia. Con ello, se pretende que los traslados sean más rápidos y que exista una mejor conexión entre los municipios de la región.
Actualmente, los trabajos se mantienen en diferentes puntos del proyecto. En las labores participan más de 400 personas diariamente y se utilizan alrededor de 180 máquinas para avanzar en la construcción de los diferentes segmentos.
Uno de los tramos que forman parte del proyecto es el segmento uno, que tiene una longitud de 21.4 kilómetros. Esta sección incluye distribuidores viales en La Estancia y Tacícuaro, además de pasos superiores vehiculares en San Nicolás Obispo, Joya de Buenavista y Joya de la Huerta.
También se encuentra el segmento cuatro, con una extensión de 17.9 kilómetros, que contempla distribuidores en Cuitzillo y La Goleta. Estas obras tienen como objetivo facilitar los accesos y salidas para quienes utilizan esta nueva vía.
La construcción del segundo anillo periférico representa además una de las inversiones más importantes en materia de infraestructura vial para Morelia durante los últimos años. Las autoridades han señalado que los trabajos se realizan con recursos estatales y bajo un esquema que permite mantener la obra sin generar nueva deuda para el estado.
El proyecto también busca mejorar las condiciones para el transporte de mercancías y de vehículos particulares, al ofrecer una ruta alternativa para evitar que todo el tránsito tenga que concentrarse en las vialidades existentes dentro de la ciudad.
Con la conclusión de los distintos segmentos, el segundo anillo periférico permitirá contar con una nueva conexión alrededor de Morelia y municipios cercanos. La expectativa es que la infraestructura contribuya a reducir tiempos de traslado, mejorar la circulación y facilitar la comunicación entre distintas zonas de la región.
Las autoridades estatales mantienen los trabajos en los puntos que todavía se encuentran en construcción, mientras que los segmentos terminados comienzan a incorporarse a la circulación. De esta manera, el proyecto avanza hacia la integración de una nueva vía que busca cambiar la movilidad de la zona metropolitana de Morelia.