
Un total de mil 815 elementos del Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional mantienen activo el Plan DN-III-E en el estado de Michoacán, como parte de las acciones preventivas ante el desplazamiento del huracán Simón por las costas del Pacífico sur mexicano. Las Comandancias de la XII Región Militar y de la 43/a. Zona Militar informaron que las fuerzas armadas trabajan en coordinación con autoridades federales, estatales y municipales para atender posibles afectaciones que pudiera ocasionar este fenómeno meteorológico y proteger a la población.
Como parte de estas actividades, el personal militar realiza recorridos por diferentes zonas para identificar posibles riesgos y preparar acciones de respuesta ante cualquier emergencia. También se mantienen reuniones de coordinación con autoridades de Protección Civil para organizar las labores de prevención y auxilio. Entre las principales acciones se encuentran los reconocimientos en zonas vulnerables, los avisos preventivos a la ciudadanía y la preparación de los recursos necesarios para responder ante posibles daños.
De acuerdo con el comunicado, los elementos de la 43/a. Zona Militar realizaron recorridos en coordinación con la Dirección de Seguridad Pública y Protección Civil para identificar lugares que podrían resultar afectados por las condiciones meteorológicas. Además, se llevaron a cabo actividades de perifoneo en comunidades consideradas vulnerables. Mediante estos avisos, las autoridades informan a los habitantes sobre las medidas de autoprotección que deben seguir, las rutas de evacuación disponibles y la ubicación de los refugios temporales. Estas acciones buscan que las personas conozcan cómo actuar ante una situación de riesgo y puedan trasladarse a lugares seguros si las autoridades lo consideran necesario.
Asimismo, se activó el Comando de Incidencias, en el que participan autoridades militares, navales y civiles, con el propósito de mejorar la coordinación de las tareas de atención y respuesta. Como parte de los trabajos preventivos, el personal militar también realizó labores de poda y desrame para retirar árboles caídos que obstruían la circulación en el municipio de Lázaro Cárdenas, Michoacán. Estas actividades permiten liberar las vialidades y facilitar el tránsito de vehículos, además de contribuir a que los servicios de emergencia puedan desplazarse en caso de ser necesario.
Para atender posibles situaciones que requieran atención médica urgente, las autoridades militares informaron que cuentan permanentemente con tres helicópteros de la Fuerza Aérea Mexicana. Estas aeronaves pueden utilizarse como ambulancias aéreas y para realizar evacuaciones aeromédicas, especialmente cuando las condiciones de acceso por tierra dificulten el traslado de personas que necesiten atención médica.
También se dispone de células de sanidad integradas por personal profesional de la salud del Hospital Militar de Zona, ubicado en Apatzingán, para brindar atención médica durante las labores de auxilio. Además de las acciones que se realizan en Michoacán, en el Valle de México se mantiene en alerta a mil 415 integrantes de la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre, quienes están preparados para trasladarse y auxiliar a la población ante los efectos de fenómenos hidrometeorológicos que puedan afectar al país.
Este grupo cuenta con recursos aéreos y terrestres que permiten reforzar las labores de emergencia en las zonas que lo requieran. El componente aéreo está integrado por cinco aeronaves de ala fija: dos Boeing 737/800, un Hércules C-130, un CASA C-295 y un Spartan C-27J. También dispone de cuatro aeronaves de ala rotativa: dos helicópteros MI-17, un Bell-412 y un MD-530F. Por su parte, el componente terrestre cuenta con un agrupamiento de ingenieros, cinco células de sanidad, cinco células de intendencia, cinco células de transmisiones y seis binomios canófilos, entre otros recursos. El equipo disponible incluye nueve unidades de maquinaria, una cocina móvil, una planta potabilizadora, una torre de iluminación y dos camiones de volteo.
Estos recursos permiten apoyar en tareas como la atención médica, la distribución de alimentos, el abastecimiento de agua potable y la recuperación de zonas afectadas. En cuanto a los suministros, las fuerzas armadas cuentan con 11 mil 465 despensas, 13 mil 890 canastas alimentarias y un millón 959 mil 683 litros de agua embotellada para atender las necesidades de la población en caso de una emergencia.
Asimismo, se dispone de 15 mil 448 paquetes de enseres domésticos para situaciones en las que las afectaciones sean graves. Cada paquete contiene una estufa, un colchón, un refrigerador, un ventilador, una licuadora y un juego de batería de cocina. La Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre funciona como una reserva estratégica que permite fortalecer la capacidad de respuesta de las unidades militares que trabajan en las entidades afectadas. Su objetivo es trasladar personal y equipo especializado a las regiones donde las necesidades de atención superen los recursos disponibles, para reforzar las acciones de protección y asistencia.
Ante el desplazamiento del huracán Simón, las autoridades militares exhortaron a la población a mantenerse informada mediante los canales oficiales, atender las recomendaciones emitidas por Protección Civil y reportar cualquier situación de emergencia. Finalmente, el Ejército Mexicano, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional reiteraron su compromiso de proteger a las familias mexicanas mediante labores de prevención, auxilio a las personas y sus bienes, mantenimiento del orden y apoyo en la reconstrucción de las zonas que pudieran resultar afectadas.