
La tormenta Rachel podría ingresar a territorio mexicano durante las primeras horas del domingo 11 de octubre, en la costa oeste de Baja California, cerca de Punta Colonet o San Quintín. Ante su trayectoria, las autoridades meteorológicas mantienen zonas de prevención y vigilancia por lluvias, fuertes vientos y oleaje elevado.
El sistema presenta vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora y rachas de hasta 110 kilómetros por hora, mientras avanza hacia el noreste a una velocidad de 35 kilómetros por hora. De acuerdo con los pronósticos, se espera que llegue a la península como un ciclón postropical, aunque sus efectos podrían representar riesgos para la población de las zonas costeras. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) estableció una zona de prevención en la costa occidental de Baja California, desde San José de las Palomas hasta la frontera con Estados Unidos. También se mantiene vigilancia en sectores de la costa oriental de la península y en la zona de Puerto Peñasco, Sonora, debido a los posibles efectos del fenómeno.
Entre las principales afectaciones previstas se encuentran lluvias fuertes en Baja California, así como vientos sostenidos de entre 60 y 80 kilómetros por hora, con rachas que podrían alcanzar de 90 a 110 kilómetros por hora en las costas del estado. Además, se pronostica oleaje de entre cinco y siete metros de altura en la costa occidental de Baja California, mientras que en la costa occidental del norte de Baja California Sur las olas podrían alcanzar entre cuatro y cinco metros. Estas condiciones podrían dificultar las actividades marítimas y representar un peligro para quienes se acerquen a las playas. Ante este panorama, se recomienda a la población mantenerse informada sobre los avisos oficiales, evitar acercarse a las zonas de playa durante las condiciones de oleaje elevado y atender las indicaciones de Protección Civil. También es importante extremar precauciones al conducir, especialmente en áreas donde las lluvias y las rachas de viento puedan reducir la visibilidad o dificultar el tránsito.
Las autoridades mantienen el seguimiento de Rachel para informar sobre posibles cambios en su trayectoria e intensidad. Aunque se prevé que el sistema pierda características tropicales al acercarse a tierra, sus lluvias, vientos y oleaje todavía podrían ocasionar afectaciones en distintas localidades de la península. El pronóstico indica que el fenómeno continuará su desplazamiento hacia el noreste, con dirección a Estados Unidos después de su paso por Baja California. Por ello, las autoridades exhortan a la población de las zonas bajo vigilancia a permanecer atenta a las actualizaciones meteorológicas y seguir las medidas preventivas para reducir riesgos.