
Hace unas semanas, las autoridades del estado de Yucatán detectaron la presencia de la Naegleria fowleri, popularmente conocida como la ‘ameba comerecebros’ y que causó la muerte de un instructor acuático de 34 años que se infectó tras ingresar a un lago infectado. Ahora, seis nuevos cuerpos de agua artificiales fueron cerrados como medida preventiva ante la posible presencia de este microorganismo posiblemente letal.
Gobierno de Yucatán cierra seis lagos en Mérida por ‘ameba comecerebros’
Se analizaron nueve lagos artificiales ornamentales. En seis se detectó Naegleria y se suspendió el contacto con el agua. Se colocaron barreras y avisos, y los operadores iniciaron labores de saneamiento con apoyo de especialistas de la Universidad Autónoma de Yucatán y del Cinvestav. Los sitios afectados son:
- Lago de Plaza La Isla
- Lago Oriente del complejo Cabo Norte
- Lago Principal del complejo Cabo Norte
- Lago del Zoológico del Centenario
- Lago del Gran Parque La Plancha
- Lago del Parque Ecológico del Poniente
En tres lagos no se detectó la ameba: el lago central de Cabo Norte, el Acuaparque y el lago del Zoológico Animaya. Los parques y zoológicos permanecen abiertos al público. Ninguno de estos cuerpos de agua está destinado a la natación; son de uso ornamental.
¿Cuáles son los riesgos por nadar en lagos infectados?
La infección por Naegleria es extremadamente rara. Ocurre únicamente cuando agua contaminada entra con fuerza por la nariz (por ejemplo, al sumergirse, bucear o practicar actividades acuáticas intensas). No se transmite de persona a persona, no se adquiere al beber el agua ni por salpicaduras.
La ameba vive de forma natural en aguas dulces tibias y estancadas. Si llega al cerebro a través de las fosas nasales puede provocar una inflamación grave y, en la mayoría de los casos tiene alta mortalidad. Los síntomas iniciales pueden incluir dolor de cabeza, fiebre, náuseas y vómito, y progresar a confusión, rigidez de cuello, convulsiones y pérdida del conocimiento. Como estos lagos no están destinados a la natación y las restricciones prohíben el contacto, el riesgo para el público general que visita los parques es muy bajo si se respetan las medidas.