
Desde Michoacán, el coordinador estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación, Carlos Torres Piña, hizo un llamado urgente a la no atender los intentos de la oposición por colocar en el centro de una disputa política la percepción pública de la seguridad, advirtió que la artimaña de estos grupos podría influir en las elecciones de 2027.
El morenista denunció la existencia y el accionar de sectores conservadores nacionales e internacionales que pretenden vender y capitalizar electoralmente la imagen de un Michoacán engullido por la inseguridad y hacerle ver, en consonancia, como un territorio sin gobernabilidad.
Torres Piña urgió a la ciudadanía, durante las asambleas seccionales de Morena, ha reflexionar en torno de estos mensajes que acusan un supuesto abandono del Gobierno federal, la ausencia de autoridad y la identificación exclusiva del estado con la violencia. Ello es, desde su perspectiva, una estrategia para erosionar la confianza ciudadana. El otrora fiscal estatal insistió en que algunos sectores opositores pretenden construir una narrativa de martirio con fines electorales.
En adición, el coordinador señaló que las visitas a comunidades y municipios que ha emprendido y sostenido ya durante semanas, le han dotado de una perspectiva diferente. En este tenor afirmó que existe reconocimiento poblacional hacia los avances sociales y de infraestructura impulsados por el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, así como hacia la presencia y el compromiso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. No obstante, precisó que esta valoración no significa desconocer los problemas de seguridad ni las demandas sociales que continúan pendientes.
Como ejemplo de la atención federal, el exfiscal y hoy aspirante a la candidatura por el gobierno del Estado, destacó el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, que contempla intervenciones en seguridad, educación, vivienda, salud y desarrollo económico. Torres Piña contrastó este modelo con las estrategias aplicadas durante las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, que privilegiaron el despliegue institucional y las demostraciones de fuerza sin resolver realmente las causas estructurales de la violencia, lo que exacerbó el problema.
Al finalizar su mensaje, sostuvo que la estabilidad y la recuperación de Michoacán requieren continuidad institucional, participación comunitaria y resultados verificables. Consideró que la discusión pública y la organización, este último el eje central de sus llamados, deben incluir tanto los desafíos actuales como los esfuerzos para atenderlos, sin reducir la identidad del estado a sus problemas de seguridad ni convertir el sufrimiento de sus habitantes en un instrumento de competencia partidista.