
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hizo el hallazgo de un conjunto de 16 manifestaciones gráfico-rupestres, entre petrograbados y pinturas, fue identificado en el sitio conocido como El Venado, en el estado de Hidalgo, como parte de los trabajos de salvamento arqueológico ligados al Tren de Pasajeros México-Querétaro.
Los registros, realizados por especialistas del INAH apuntan a que algunas de estas expresiones podrían tener origen prehistórico y otras pertenecer al periodo Posclásico mesoamericano.
En dónde se encuentran las pinturas rupestres
El hallazgo se ubica en dos formaciones rocosas cercanas al río Tula y la presa La Requena, en una zona que conecta comunidades de Atotonilco de Tula y Tepeji del Río.
Las figuras fueron detectadas en distintas fechas, la más reciente el 3 de enero de 2026, aunque otras ya habían sido observadas desde mayo de 2025 por habitantes locales.
Entre los elementos identificados hay representaciones humanas y animales: figuras con escudos, penachos, tocados y rasgos asociados a deidades como Tláloc, además de un posible venado, serpientes o rayos, y formas abstractas.
También se distinguen colores rojos y blancos, algunos ya desgastados por el paso del tiempo, pero todavía legibles.
Los especialistas detallaron que las pinturas habrían sido elaboradas con pigmentos minerales o vegetales, mientras que los petrograbados fueron hechos mediante técnicas de puntillismo.
De acuerdo con el equipo, varias de las imágenes conservan buen estado, lo que permitirá analizarlas con mayor precisión mediante registros fotográficos y fotogrametría.
Pinturas conocidas solo por la comunidad
El coordinador del proyecto, Víctor Francisco Heredia Guillén, explicó que estos elementos podrían tener un sentido ritual o simbólico, posiblemente ligado a fenómenos astronómicos o calendáricos.
Además, recordó que el sitio ya había sido documentado desde la década de 1970 dentro del Proyecto Arqueológico Tula, encabezado por Eduardo Matos Moctezuma, cuando se identificó una pintura de un venado que dio nombre al lugar.
Otro de los investigadores, Abel José Romero García, señaló que algunas de las representaciones podrían estar relacionadas con la etapa final de Tula, mientras que otras incluso reflejan influencias de culturas del norte, como la mogollón.
Cambios en la trayectoria del Tren para no afectar las pinturas
El descubrimiento tuvo impacto directo en la obra ferroviaria. El trazo original del tren contemplaba atravesar la zona donde se encuentran las pinturas, pero en octubre de 2025 la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció un ajuste en la ruta para evitar afectar el sitio, ya que las piezas no pueden ser trasladadas.
Tras acuerdos entre el INAH y la Secretaría de la Defensa Nacional, se determinó proteger el área sin detener la construcción del proyecto.
Los especialistas consideran que este tipo de decisiones ayudan a que el desarrollo de infraestructura y la conservación del patrimonio puedan avanzar al mismo tiempo.