
El Gobierno de Hidalgo informó que un inmueble emblemático del Centro Histórico de Pachuca será recuperado para convertirse en un museo estatal, con el objetivo de abrir un espacio cultural accesible, activo y enfocado en la comunidad.
La administración estatal explicó que la decisión responde a la necesidad de asegurar que este tipo de espacios cumplan una función pública, luego de que el edificio estuviera bajo control de la Fundación Arturo Herrera Cabañas mediante un contrato de comodato firmado en 2022, durante el gobierno de Omar Fayad Meneses, con vigencia hasta 2042 y opción de ampliarse.
De comodato a proyecto público
De acuerdo con las autoridades, el esquema vigente limitaba el acceso amplio de la población a un espacio con alto valor cultural e histórico.
Por ello, se determinó que no se trata de un desalojo, sino de una recuperación legal para devolverle al inmueble un uso en beneficio de toda la sociedad.
En el comunicado oficial se subraya que el Estado tiene la obligación de garantizar el acceso a la cultura, por encima de intereses particulares, por lo que este tipo de decisiones buscan priorizar el interés público.
Un museo para la ciudad de Pachuca
El proyecto contempla la creación de un museo de la ciudad con participación de artistas, especialistas y comunidad académica, además de adecuaciones técnicas para albergar exposiciones y resguardar colecciones tanto nacionales como internacionales.
La intención es que el espacio no solo funcione como recinto de exhibición, sino como punto de encuentro cultural, abierto y dinámico para la ciudadanía.
Restauración y nuevo uso del inmueble
Autoridades estatales detallaron que el edificio será restaurado para evitar su deterioro y subutilización, ya que sin una intervención institucional no cumpliría con los requisitos necesarios para operar como museo.
También señalaron que el objetivo es transformar este sitio en un espacio vivo, que mantenga su vocación cultural, pero con mayor alcance social y mejores condiciones operativas.
“No es despojo, es recuperación”
Frente a las críticas por un supuesto desalojo, el Gobierno de Hidalgo insistió en que la medida busca recuperar, restaurar y dar nueva vida al inmueble bajo un modelo público.
La postura oficial es que la herencia cultural de Pachuca no debe quedar limitada a esquemas privados por décadas, sino proyectarse como un bien común que pueda ser disfrutado por toda la población.
Con esta decisión, el gobierno estatal plantea una reconfiguración del uso de espacios culturales en la entidad, con la intención de ampliar el acceso y fortalecer la vida cultural en la capital hidalguense.