
“Quien controla los medios de comunicación, controla la mente de las masas”
Noam Chomsky
El gobierno mexicano teme las consecuencias de su exhibición pública como responsable de la más grotesca corrupción de todos los tiempos.
Su relación con cárteles es evidente, por protegerlos de policías y de USA, financiarse de ellos, tolerar desapariciones, extorsiones, fosas clandestinas o redes de huachicol que operan desde de las instituciones.
No es razonable que se sostengan gobernando, tienen incertidumbre sobre si les alcanzará con las dádivas para subsistir y hasta de contar con recursos para pagarlas.
Es inminente que les viene una catástrofe electoral en comparación a las últimas elecciones.
Ante la crisis y su desesperación ¡Fuera máscaras!, descaradamente maquinan para imponer el monopolio de la narrativa de comunicación, mediante mordazas y hostigamiento a periodistas críticos del oficialismo.
Su ofensiva se articula en 5 frentes:
1.- Regular la libertad de expresión, so pretexto del derecho de audiencias.
2.- Controlar las líneas telefónicas y con ello espiar y contar con la geolocalización de todo opositor.
3.- Publicar listas de periodistas críticos para amagarlos.
4.- Mantener a los militares donde puedan hacer negocios como aduanas, caminos o aeropuertos y con atribuciones para aportar inteligencia y espionaje, todo para que compartan el interés gubernamental y partidista de impedir la crítica.
5.- Sobre dotar de dientes al SAT, IMSS, FGR y a propios cárteles aliados, para usarlos como rottweilers para perseguir opositores
LOS AGOBIOS
Es obvia la decisión de intimidar, amagar, inhibir hasta aplastar a los críticos del gobierno para competir deslealmente por el dominio de las preferencias electorales; no les importa instalarse en el prototipo de las dictaduras.
Es obvio el miedo y necesidad de anticiparse a la paliza que les viene del gobierno estadounidense persiguiendo narcopolíticos.
Saben que “la mañanera” no es lo que fue, que ya aburrió a muchos y se está agotando, que Claudia no es el Peje, su forma de mentir sin gracia y minimizar los problemas con retóricas descontextualizadas y expresión desencajada de miedo, enojo o impotencia, no ayudan al régimen, al contrario, lo hunde.
Ella se muestra cansada, agobiada, enojada por sentirse obligada a mentir y proteger al Peje y sus fechorías, ¡Es inocultable su frustración!, ¡Su expresión facial contrario sus palabras!
El gobierno sabe que ha generado muchos enemigos, traicionado, agraviado al Verde, al PT y a sus cuadros que se rebelarán cuando no alcancen candidaturas y desquitarán despepitando en Estados Unidos como testigos colaboradores.
También, sabe que muy pronto ya no habrá dinero para dádivas y que las masas que crecen su enojo por seguir igual de pobres y empeorando porque se convirtieron en “dádivo – dependientes”, cautivos de Morena que, con la destrucción del sistema de educación, los ha hecho cada vez más inútiles para proveer su subsistencia y la oportunidad de ser competitivos.
El control de los medios masivos de comunicación es la penúltima raya que cruzan los políticos para convertirse en dictadura, privar a la sociedad de información y crítica política, del pensamiento de fondo, es quitarle asideros de luz, alternativas de forma de ver las cosas, implica condenarla a la obscuridad a la ignominia del pensamiento rancio, mínimo, mediocre, es un atrevimiento que confirma la vocación de un gobierno de convertirse en dictadura.
El siguiente paso es la militarización brutal, hoy ya hay una militarización silenciosa, semi oculta.
A diferencia, la difusión del pensamiento crítico, inspira, presiona al gobierno a mejorar, lo obliga a superarse, es una garantía fundamental de la vida en sociedad y tiene tutela universal que no se debe regatear, los países exitosos y los de sociedades felices sólo han alcanzado esos umbrales con libertad de expresión y gobiernos éticos, ambos valores muy alejados del México de hoy.
HORA DE TRAGAR SAPOS
La presidente tendrá que indigestarse con sus propias palabras.
El 23 de octubre del 2021, siendo jefa de gobierno, dijo “¿Quien hace listas? El macartismo, el nazismo, fascismo,…esa es la ultraderecha en nuestro país los que hacer listas, en la 4T no hacemos listas de absolutamente nadie”.
Tenía razón, ahora su propia oficina jurídica las hace y publica, en una práctica que ella misma calificó de “fascista, nazista”, ¡Son sus propias palabras!
Otros políticos también, muchos prominentes morenistas, engañaron, mintieron y traicionaron al pueblo, y todos ellos han visto caer compañeros de lucha y ser devorados y apestados cuando ya no sirven al sistema.
Ahora, ante la inminente embestida de los Estados Unidos, la próxima exhibición pública de sus transas en campañas y las traiciones del fuego amigo y ante la gravísima disputa por el control de las narrativas mediáticas que envilece al gobierno y eleva su impunidad y arbitrariedad; los alarma lo que intuyen, que se expresa en una lapidaria frase de nuestra sabiduría popular, “los carniceros de hoy, serán las reses del mañana”.
José Carlos González Blanco.