Metrópoli

La mandataria capitalina afirmó que los perros rescatados estaban en condiciones inaceptables

CDMX defiende rescate de 850 perros de refugio Franciscano y expone condiciones en las que vivían

Refugio Franciscano: versiones encontradas y la incertidumbre por el futuro de más de mil animales

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, afirmó que el rescate de más de 850 perros realizado en el refugio Franciscano, en la alcaldía Cuajimalpa respondió exclusivamente a la defensa del bienestar animal, rechazó que la acción esté relacionada con intereses económicos o inmobiliarios y con fotos y videos, demostró las condiciones en que vivían ahí perros y gatos.

“Nada tiene que ver con intereses económicos”, subrayó, al asegurar que la prioridad de su administración ha sido y seguirá siendo “la vida y la integridad de los animales”.

En el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la mandataria local señaló que en torno a este caso se ha generado una “andanada de información que no es verdadera”, por lo que consideró necesario aclarar los hechos.

“Queremos ser muy claros y presentar con transparencia las razones y los hechos que motivaron este rescate”, dijo, al asegurar que se trata de uno de los operativos de protección animal más grandes realizados en la ciudad.

Explicó que la intervención se realizó en cumplimiento de una orden judicial, derivada de una investigación de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, luego de que un juez de control corroborara condiciones de maltrato animal y falta de atención adecuada.

“No fue una ocurrencia ni una decisión arbitraria del gobierno; fue el resultado de un proceso legal”, puntualizó.

Rescate ordenado por un juez

Clara Brugada detalló que el rescate se llevó a cabo tras constatarse que las condiciones en las que vivían los animales eran inaceptables.

“Se corroboraron situaciones de abandono, de maltrato y de falta de atención que no podían seguir permitiéndose”, afirmó. Por ello, sostuvo que la orden judicial fue clara al instruir el rescate para salvaguardar a los animales.

Elementos del equipo de protección animal revisan y documentaron las condiciones en que se encontraban los perros durante el operativo en Cuajimalpa.
Elementos del equipo de protección animal revisan y documentaron las condiciones en que se encontraban los perros durante el operativo en Cuajimalpa.

La jefa de Gobierno pidió a la ciudadanía tener confianza en las autoridades y aseguró que los perros rescatados se encuentran bien atendidos.

“Los perros están siendo correctamente alimentados, reciben atención médica, están en proceso de vacunación y se encuentran en espacios seguros”, afirmó. Agregó que ahora cuentan con rutinas de cuidado y bienestar que antes no tenían.

Reiteró que su gobierno mantendrá el resguardo y la atención profesional de los animales el tiempo que sea necesario.

“Su bienestar es hoy una prioridad”, dijo, al tiempo que insistió en que el operativo no puede entenderse al margen de las condiciones reales en las que se encontraban los perros.

La mandataria capitalina enfatizó que el objetivo del rescate fue evitar que los animales siguieran sufriendo.

“Si el objetivo hubiera sido realmente el bienestar animal, los perros no habrían estado en esas condiciones”, expresó, al cuestionar los señalamientos que buscan desacreditar la actuación de las autoridades.

Maltrato, insalubridad y riesgo sanitario: condiciones previas al rescate

Antes del rescate, los perros se encontraban en condiciones que las autoridades calificaron como inviables para la vida animal.

De acuerdo con los dictámenes periciales presentados, el inmueble carecía de ventilación adecuada y de luz natural; había jaulas sin techo, animales expuestos al frío y a la intemperie, así como pisos cubiertos de heces y orina acumuladas, sin limpieza constante. El olor fétido y penetrante evidenciaba una higiene inexistente tanto del lugar como de los propios animales.

Interior del predio donde se constató hacinamiento y falta de atención

Las inspecciones también documentaron hacinamiento severo, con un número de perros muy superior a la capacidad del espacio, lo que impedía su movilidad, descanso y comportamiento natural.

Se detectó además la presencia de una plaga de ratas, lo que representaba un grave riesgo sanitario, ya que la comida estaba contaminada con heces y orina de roedores.

En cuanto a la salud de los animales, los peritos identificaron desnutrición severa, enfermedades dermatológicas generalizadas, heridas abiertas, infecciones no tratadas, tumores, problemas ortopédicos y neurológicos, así como el uso de medicamentos caducados y una alimentación inadecuada.

Interior del predio donde se constató hacinamiento y falta de atención

También se constató la ausencia de ejercicio, enriquecimiento ambiental y socialización, lo que generó estrés crónico y un deterioro progresivo del bienestar físico y emocional de los perros.

Estas condiciones, señalaron las autoridades, no eran recientes ni accidentales, sino resultado de omisiones prolongadas, lo que motivó la solicitud y autorización judicial para el rescate de los animales.

Elementos del equipo de protección animal revisan y documentaron las condiciones en que se encontraban los perros durante el operativo en Cuajimalpa.
Elementos del equipo de protección animal revisan y documentaron las condiciones en que se encontraban los perros durante el operativo en Cuajimalpa.

Predio en disputa y sin autorización inmobiliaria

La jefa de Gobierno explicó que el predio donde se encontraban los animales está sujeto a una disputa legal entre particulares y que el Gobierno de la Ciudad de México no es parte de ese conflicto, ni tiene interés alguno en el terreno.

Aclaró que su administración respetará plenamente la resolución judicial que determine a quién corresponde la restitución del predio, sea cual sea el resultado.

En ese contexto, fue enfática al señalar que su gobierno no otorgará ninguna autorización para que el terreno sea destinado a un desarrollo inmobiliario.

Dijo que resulta preocupante que se utilice el discurso del bienestar animal para defender intereses de otro tipo, cuando las condiciones en las que se encontraban los perros evidenciaban un abandono prolongado.

La jefa del Ejecutivo local sostuvo que si el objetivo real hubiera sido el bienestar de los animales, estos no habrían estado expuestos a plagas, hacinamiento, enfermedades y falta de atención médica. Por ello, afirmó que la actuación del gobierno estuvo guiada por la responsabilidad institucional de proteger a los seres sintientes, reconocidos como tales en la Constitución local.

Resguardo y atención de los perros tras el rescate

Actualmente, 858 perros permanecen bajo resguardo del Gobierno de la Ciudad de México en tres espacios habilitados: 304 en el refugio del Ajusco, 371 en las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal y 183 en una estancia transitoria en la Utopía de la alcaldía Gustavo A. Madero. De acuerdo con las autoridades ambientales, todos los animales cuentan con atención permanente las 24 horas.

Cada perro tiene un expediente médico clínico individual, elaborado por personal veterinario especializado de distintas dependencias que participan en el operativo de resguardo. Este seguimiento permite identificar padecimientos específicos y definir tratamientos adecuados para cada ejemplar.

La mayoría de los animales corresponde a población adulta, seguida por perros de edad avanzada y, en menor proporción, cachorros. Todos reciben alimentación dos veces al día, conforme a un protocolo médico veterinario establecido para garantizar su recuperación y estabilidad.

El proceso de atención incluye vacunación antirrábica, desparasitación y tratamientos específicos para los principales padecimientos detectados, entre los que se encuentran dermatitis, sarna, lesiones en la piel, infecciones por hongos y bacterias, tumoraciones, enfermedades respiratorias y afecciones crónico-degenerativas. La atención es individualizada, de acuerdo con las condiciones de salud de cada animal.

Las autoridades señalaron que el objetivo final es que los perros puedan integrarse a hogares definitivos. Para ello, se prepara una jornada de adopción en la que cada ejemplar contará con una ficha informativa y deberá cumplir con el registro y el proceso correspondiente en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC). Antes de ser entregados a sus nuevas familias, los perros recibirán también atención estética.

Asimismo, se informó que se abrirán espacios para la recepción de donaciones de productos accesorios que contribuyan a mejorar la estancia temporal de los animales. En tanto, los insumos médicos y alimenticios necesarios para su atención están completamente cubiertos por el Gobierno de la Ciudad de México.


Finalmente, Clara Brugada informó que una vez que los perros rescatados concluyan sus procesos de atención médica y estabilización, se abrirá una gran jornada de adopción.

“Queremos que tengan hogares, que tengan una vida digna y que sean felices”, dijo.

“Esta ciudad reconoce a los animales como seres sintientes y obliga al Estado a su protección. Ese es el compromiso que estamos cumpliendo”, concluyó.

Tendencias