
El albergue temporal habilitado en el Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, opera como uno de los tres espacios emergentes donde el Gobierno de la Ciudad de México resguarda a parte de los perros rescatados del llamado Refugio Franciscano, ubicado en Cuajimalpa.
En este punto se encuentran actualmente 170 canes, de un total inicial de 183 trasladados, ya que 13 de ellos fueron llevados a hospitales veterinarios al presentar un estado de salud delicado. Los caninos fueron rescatados como parte de un operativo ordenado por un juez de control, ante las condiciones de riesgo en las que se encontraban.
Durante un recorrido, autoridades capitalinas informaron que los perros alojados en este espacio reciben atención médica permanente, alimentación dos veces al día y seguimiento individualizado a través de expedientes clínicos. Cada animal porta un collar con numeración para su identificación y es evaluado por personal veterinario de la Secretaría de Salud y de la Brigada de Vigilancia Animal.
El refugio temporal ocupa más de 600 metros cuadrados y cuenta con 18 espacios colectivos distribuidos en distintas estancias, donde los perros permanecen en grupos de acuerdo con su talla, sexo y comportamiento. Las áreas fueron acondicionadas con pasto, zonas de recreación y camitas individuales, que se retiran y colocan conforme a los protocolos de limpieza, los cuales se realizan tres veces al día.

Atención médica permanente y evaluación individual
De acuerdo con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, en el albergue de la GAM laboran de manera permanente 15 médicos veterinarios y alrededor de 40 personas encargadas de labores de limpieza y manejo animal, además de cuatro médicos que permanecen de guardia durante la noche.
En total, sumando los tres espacios temporales —la Utopía GAM, un refugio en el Ajusco y las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal— participan cerca de 60 veterinarios y más de 100 personas en tareas operativas.
Los perros rescatados presentan diversos padecimientos derivados de las condiciones previas en las que vivían. Desnutrición, dermatosis, parasitosis, infecciones respiratorias y problemas articulares, especialmente en animales de edad avanzada, son solo algunos de los diagnósticos más frecuentes.
Trece perros han sido trasladados a hospitales veterinarios para recibir atención especializada, mientras el resto continúa en observación clínica.
Actualmente, los animales se encuentran en proceso de vacunación antirrábica, desparasitación y elaboración de diagnósticos médicos completos para definir tratamientos específicos.
Las autoridades señalaron que ningún perro permanece ya en transportadoras, situación que solo ocurrió de manera transitoria durante el fin de semana posterior al rescate, mientras se realizaba su clasificación y evaluación inicial.

Acuerdos con el Refugio Franciscano
El traslado de los animales se realizó en cumplimiento a un mandato judicial que ordenó al Gobierno de la Ciudad de México poner a salvo a 858 perros que se encontraban en el inmueble de Cuajimalpa. Funcionarios explicaron que la medida fue considerada urgente debido al riesgo que representaba para la vida de los animales permanecer en ese lugar.
Tras el operativo, autoridades capitalinas sostuvieron una reunión con representantes del Refugio Franciscano, su defensa legal y organizaciones animalistas. En ese encuentro se acordó permitirles visitar, de manera organizada, los tres espacios donde se encuentran los perros, además de reiterar que no existe intención de criminalizar a quienes se dedican al rescate animal.
El gobierno también informó que respetará cualquier resolución judicial relacionada con la posesión del inmueble de Cuajimalpa, pero aclaró que no autorizará ningún desarrollo inmobiliario en ese predio. Asimismo, se señaló que, aun en caso de que el refugio recupere la posesión legal del espacio, ningún animal podrá regresar mientras no existan condiciones adecuadas para su bienestar.

Hacia una nueva política de bienestar animal
Las autoridades reconocieron que el rescate ha estado rodeado de controversia y politización, tanto por parte de grupos animalistas como de actores políticos. No obstante, insistieron en que el eje central de la intervención es el bienestar animal y la construcción de un nuevo marco normativo para regular albergues y refugios en la ciudad.
El gobierno capitalino anunció que trabaja en una iniciativa de ley que será presentada ante el Congreso local, la cual contempla la creación de un registro único de albergues y rescatistas, criterios mínimos de espacio, alimentación y atención veterinaria, así como mecanismos de supervisión. También se prevé abrir un proceso de consulta pública para enriquecer la propuesta.
Como parte de esta política, se informó que la Ciudad de México proyecta la construcción de una “utopía animalista” y que cada una de las 100 utopías planeadas hacia 2030 contará con una clínica veterinaria gratuita. Además, se anunció la mejora de hospitales veterinarios existentes y la edificación de uno nuevo.
Los perros alojados actualmente en la Utopía GAM permanecerán en este espacio de manera temporal. El próximo 23 de enero está previsto su traslado a las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal, donde quedarán bajo resguardo definitivo mientras se desarrolla el proceso de adopción. Las autoridades indicaron que dicho traslado contará con observadores y especialistas para garantizar condiciones adecuadas durante el movimiento de los animales.
Finalmente, el Gobierno de la Ciudad de México afirmó que continuará informando sobre el estado de salud y la ubicación de los animales rescatados, y reiteró que destinará recursos públicos suficientes para garantizar su atención.