
La diputada Laura Ballesteros Mancilla, del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, junto con Dulce Ramírez, directora de la organización Igualdad Animal México, presentó en la Cámara de Diputados la iniciativa para expedir la primera Ley General de Bienestar, Protección y Cuidado Animal. El objetivo es crear un marco normativo nacional que garantice la protección de todos los seres sintientes y fortalezca la respuesta frente a lo que calificaron como una “epidemia de maltrato animal” en el país.
Un marco legal con visión integral
La propuesta, trabajada en conjunto con Igualdad Animal México, plantea reconocer a los animales como sujetos de protección y garantizar su cuidado. Entre sus ejes centrales destacan:
- La distribución de competencias entre Federación, estados y municipios.
- La creación de Consejos Estatales de Bienestar Animal con participación de autoridades, academia y sociedad civil.
- Protecciones específicas para animales de compañía, de trabajo, de investigación y de consumo humano.
- La posibilidad de que cualquier persona pueda denunciar actos u omisiones que afecten la integridad de los animales.
Una deuda pendiente del Congreso
Durante el anuncio, Ballesteros subrayó: “El Estado no puede ser neutral frente al sufrimiento animal. La neutralidad en este contexto es una forma de omisión”. Añadió que la aprobación de esta ley es un pendiente fundamental del Congreso, pues la protección debe extenderse a todos los animales, no solo a los de compañía.
Por su parte, Dulce Ramírez destacó que la iniciativa incorpora el principio pro animal, que permitirá interpretar la norma siempre en el sentido más favorable al bienestar de los animales. Recordó que esta propuesta se sustenta en la reforma constitucional de 2024, que reconoció a los animales como seres sintientes y estableció el deber de protección hacia ellos.
Competencias y responsabilidades
- Federación: reglamentar la ley general, emitir normas oficiales mexicanas, definir la política nacional de bienestar animal y aplicar medidas de sanidad para animales de abasto.
- Entidades federativas y CDMX: definir políticas locales de bienestar animal, emitir leyes estatales, conformar Consejos Estatales de Protección Animal y atender denuncias.
- Municipios: promover la cultura de respeto, operar Centros de Salud y Bienestar Animal, vigilar normas en rastros, organizar campañas de vacunación, esterilización y adopción, y llevar registros de asociaciones y giros que manejen animales.
Una lucha histórica
Ramírez enfatizó que esta iniciativa es fruto de años de trabajo de la sociedad civil organizada, que logró en 2024 la inclusión de los animales en la Constitución mexicana. Con ello, se dio sustento jurídico a la exigencia de contar con una ley general que garantice su bienestar y protección en todo el país.