
En el marco de la Noche de Museos, el Congreso de la Ciudad de México se convirtió en escenario del espectáculo de cabaret de “Las Reinas Chulas”, con una propuesta escénica que combinó teatro, humor crítico y reflexión social.
El evento que generó controversia luego de que, desde el Pleno, se realizaron burlas y alusiones a figuras de la oposición, así como porras a la 4T.
Aunque integrantes del grupo parlamentario de Morena celebraron que el recinto legislativo se transformó en un espacio cultural vivo; asegurando que el “cabaret es arte y el Congreso es la casa del pueblo”, la puesta en escena provocó críticas, no sólo de legisladores de la oposición, también de usuarios en redes sociales.
Se degradó a las instituciones
La diputada Tania Larios, del PRI, señaló que Morena profanó al congreso con la presentación y acusó que las comediantes actuaron bajo la influencia de drogas y alcohol.
“Esto exhibe con claridad los vicios del partido en el poder: un partido podrido, que degrada las instituciones, desprecia la democracia y utiliza los espacios públicos como escenografía de propaganda”.
Larios precisó que lejos de ser un acto cultural, fue una profanación institucional, ya que usaron el recinto que representa a la ciudadanía para su propaganda política, su narrativa y “su culto al poder sin escrúpulos”.
“Así actúa un partido que se cree dueño del país, que confunde gobierno con régimen y que cree que las instituciones son de su propiedad”, dijo.
Y destacó que con dicho acto, Morena cruzó una línea al humillar a las instituciones y convertir al poder legislativo en “un insulto a la ciudadanía”.
La coordinadora del grupo parlamentario del PRI, también lamentó que Morena, su coordinadora (la diputada Xóchilt Bravo) y la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis Mor, en innumerables ocasiones le cierren las puertas a la ciudadanía, a las víctimas y a la oposición en el Congreso “pero si permitan este tipo de espectáculos”.
Congreso local celebra presentación
El Congreso local dio a conocer que fue a través de la Oficialía Mayor que el recinto se transformó en un espacio cultural.
A través de un comunicado señaló que con ello reafirma su compromiso con la promoción del arte, la cultura y el acceso democrático a expresiones artísticas que “fomentan el pensamiento crítico y la participación ciudadana”.
Además precisó que se ofreció al público una experiencia única que dialoga con la realidad social y política del país desde una perspectiva irreverente, inclusiva y profundamente reflexiva.
“Con este tipo de actividades, el Congreso de la Ciudad de México refrenda su vocación como un espacio abierto a la cultura, fortaleciendo el vínculo entre las instituciones públicas y la ciudadanía, y sumándose a iniciativas que impulsan el derecho a la cultura en la capital”.