
El Congreso de la Ciudad de México conmemoró el 109 aniversario de la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917; durante la sesión solemne participaron los representantes políticos de las distintas bancadas; mientras el partido mayoritario y aliados celebraron, la oposición lamentó los efectos que han tenido las recientes modificaciones a la Carta Magna, como la perdida de la autonomía de poderes.
El coordinador de la bancada naranja, Royfid Torres, señaló que muchos derechos que ya estaban garantizados hoy, ante la desaparición de poderes cometida por el régimen actual oficialista, costará mantenerlos o mejorarlos.
“Aquí sólo ha prevalecido la visión de una mayoría artificial, pero que ha hecho valer para preservar el poder, para capturar a los poderes; ese ha sido el mayor daño que le ha generado al país: la eliminación de los contrapesos y desaparición de poderes.
“Hoy sólo hay un poder, si el Ejecutivo no lo aprueba, el Legislativo no avanza y hoy el Judicial confirma. Ese es el estado que se encuentra el país y también los retos que tenemos en la ciudad de México”, indicó.
La panista Liz Salgado, refirió que en 109 años, desde que se creó la Constitución en 1917, se ha reformado 858 veces; del total, durante los últimos dos sexenios se han hecho 149 reformas.
“Nuestra Carta Magna ha sido desde su origen un documento vivo... Y en los últimos dos sexenios, una de cada 5 reformas ha tenido el sello de la mano morenista”, lamentó.
Liz Salgado aseguró que aunque unos celebran los cambios, otros ven con preocupación efectos como el debilitamiento de poderes, la desaparición de órganos autónomos, el deterioro del sistema de salud, entre otros.
“Hoy México vive en manos de una mayoría que acumula un gran poder pero que no es eficaz; acompañada de desconfianza, sospechas y pruebas de corrupción”, afirmó la diputada.
Omar García, diputado del PRI, señaló que existe una realidad preocupante y es que la mayoría en el Congreso federal y local, encabezada por el partido oficialista, ha hecho uso de fuerza numérica para modificar la Constitución con “ligereza”, lo que traiciona el pacto constitucional.
“Se ha tratado el texto constitucional como si fuera una norma ordinaria susceptible de ajustarse a conveniencias políticas, intereses coyunturales o voluntades personales”, lamentó.