
Meseros del restaurante Don Asado —ubicado en la Avenida Calzada del Hueso, en Coyoacán— golpearon a Juan, quien no dejó la propina que ellos esperaban.
Él había acudido a celebrar el cumpleaños de su esposa, junto con su cuñada y su sobrino.
El conflicto inició tras haber pagado la cuenta de más de dos mil pesos, y cuando el mesero recibió la propina, que no cumplía con sus expectativas, se quejó, les dijo “jodidos” y empujó, al pasar, a la esposa de Juan.
La acción provocó que Juan se molestara, le reclamara y pidiera que saliera para aclarar la situación.
Al salir, se hicieron de palabras y el mesero soltó un par de golpes a Juan, sus familiares trataron de impedir que lo siguiera golpeando, pero se comenzó a meter más personal del restaurante, incluso algunas mujeres.
Salió el gerente, que sólo pedía que se metieran, pero fue ignorado. Cuando lograron separarlos, la cuñada de Juan se percató que no traía su celular, ni su batería externa.
Ella solicitó que le regresaran sus pertenencias pero se negaron, esa acción provocó que Juan tomara los alimentos que traían para llevar y los aventara a los meseros que estaban en la entrada del establecimiento.
Por esta acción volvieron a salir los meseros y lo atacaron nuevamente, al menos fueron cuatro empleados que atacaron al cliente. Cuando se percataron que el comensal se golpeó la cabeza se comenzaron a calmar y finalmente lograron separarlos.
Después de varios minutos, los meseros reconocieron que sí tenían las pertenencias de la cuñada de Juan y las devolvieron.
Este tipo de incidentes ha generado debate sobre la relación entre comensales y personal de servicio en algunos restaurantes de la Ciudad de México, especialmente en torno al tema de la propina y el trato al cliente.
Un caso ampliamente difundido ocurrió en enero de 2023 en el restaurante La Polar, en la alcaldía Cuauhtémoc, donde meseros golpearon hasta la muerte a un comensal de 59 años tras una discusión relacionada con el pago de propina y trato del servicio.
El hecho desató indignación social, clausuras y procesos legales contra trabajadores del establecimiento, y quedó marcado como uno de los casos más graves de violencia en un restaurante en la ciudad en los últimos años.
Cabe recordar que en México la propina es voluntaria y no debe condicionar el trato ni la seguridad de las personas que consumen en un restaurante.