
A días de que concluya la consulta del Plan General de Desarrollo (PGD), que trazará el rumbo de la capital durante los próximos 20 años, el presidente de la mesa directiva del Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma, reveló que ya tiene los lineamientos para que el PGD esté listo en tiempo y forma, sin fallas y retrasos.
El legislador detalló que próximamente el Gobierno capitalino enviará el proyecto con los resultados de la consulta, que se realizó en todas las alcaldías y termina el 28 de febrero; en la que la ciudadanía participó para definir las políticas, programas y proyectos de la capital a 20 años.
Sesma comentó que como presidente de la Mesa Directiva tiene la obligación de cumplir con lo que mandata la Constitución, y para ello presentará dichos lineamientos, que define como reglas claras para que se cumpla con lo establecido en la Constitución y no existan procesos dilatorios.
“Vamos a cumplir con la Constitución, a deliberar con responsabilidad y cumplir con el proceso del orden constitucional”, afirmó.
De a cuerdo con lo establecido en la ley, una vez que el Gobierno de la Ciudad de México envíe el documento al Congreso, el poder legislativo tiene un plazo de seis meses para avalar el proyecto.
“No nos vamos a esperar a que llegue el proyecto para sacar los lineamientos, la prevención es el éxito ante cualquier problema de la ciudad… Esta ciudad está creciendo y ha crecido en total desorden, y hoy lo podemos ver. El poder tener estos ejes rectores de lo que vamos a hacer los próximos 20 años es algo importantísimo”.
¿En qué consisten los lineamientos?
El legislador explicó que los lineamientos, elaborados con técnicos y profesionales, que garantizarán tres objetivos fundamentales: cumplimiento constitucional, rigor técnico y gobernabilidad parlamentaria.
Adelantó que ya se está terminando una guía que explique la diferencia entre el PGD y el PGOT, también ya hay un calendario interno que organiza el trabajo por fases y un acuerdo de la conferencia que regulará el proceso legislativo con reglas claras entre órganos y comisiones.
Mencionó que el Congreso también Lineamientos metodológicos específicos para la elaboración de los dictámenes de las comisiones que conocerán los instrumentos.
Aseguró que la idea es que haya un método, orden, coherencia, responsabilidad e institucionalidad, “no es más que dar esta certeza, deliberar que no hay cabida alguna a ningún proceso que pueda evitar que se cumpla con el plazo”.
“Es una ingeniería legislativa no va a haber cabida procesos dilatorios. Hicimos todo el mapa de supuestos para que estemos cubiertos y sobre todo, para que los presidentes de cada comisión tengan reglas claras… Cuando tú sabes las reglas, sabes hacia dónde va”.
PAN señala 10 red flags del proyecto
La presidenta de la Comisión de Planeación del Desarrollo del Congreso de la Ciudad de México, Olivia Garza, presentó un diagnóstico técnico sobre el proyecto del PGD, en el que identificó diez focos rojos que, de no corregirse, podrían debilitar su viabilidad y cumplimiento.
La legisladora señaló que el documento plantea una visión ambiciosa de ciudad, pero enfrenta problemas estructurales que deben atenderse antes de ser enviado para su aprobación en Donceles.
“El PGD tiene buenas intenciones y un lenguaje progresista, pero un plan de 20 años no puede sostenerse solo en el discurso. Necesita reglas claras, respaldo financiero y mecanismos de cumplimiento”, afirmó.
Entre las principales alertas destacan la fragilidad financiera del Plan, al no incluir estimaciones de costo ni fuentes claras de financiamiento; la falta de vinculación obligatoria con el Presupuesto de Egresos anual; y el riesgo de reinterpretación sexenal, que podría permitir que futuras administraciones modifiquen o ignoren sus metas sin consecuencias.
El diagnóstico también advierte debilidades en la regulación del suelo y la vivienda, al no establecer instrumentos fiscales; una coordinación metropolitana no vinculante en temas como agua, movilidad y medio ambiente; y la ausencia de metas claras para reducir contaminación.
Garza también señaló la falta de jerarquización de prioridades, indicadores poco verificables, incertidumbre por la sustitución de la figura de Copacos por asambleas vecinales y una débil articulación con el Sistema Integral de Derechos Humanos.
“Apoyamos la planeación de largo plazo; pero queremos que funcione. Para que el PGD sea verdaderamente transformador debe ser medible, financiable y exigible. De lo contrario, corre el riesgo de convertirse en una carta de buenas intenciones”, subrayó.
La diputada informó que estas observaciones serán presentadas formalmente ante el Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva, con el objetivo de fortalecer el documento y garantizar que la Ciudad de México cuente con un plan sólido, viable y con mecanismos reales de cumplimiento.
Además, advirtió que, de no corregirse estos focos rojos, el grupo parlamentario del PAN no acompañará este Plan General de Desarrollo. Aseguró que no podrían respaldar un instrumento que no garantice cumplimiento, rendición de cuentas y viabilidad presupuestal.