
La Protectora de Bosques (Probosque) llevó a cabo una quema controlada en el paraje Corral de Piedra, en Amanalco, a fin de disminuir la carga de combustibles forestales y aumentar las capacidades de respuesta ante incendios en la región. Esta acción forma parte de las medidas para la prevención de incendios durante la temporada de estiaje.
“Son un conjunto de actividades que se realizan al interior de los bosques o en zonas aledañas que van desde las el establecimiento de cinturones negros, líneas negras, que más controladas, la apertura de brechas cortafuego, podas de ramas bajas de los árboles y chaponeo”, explicó el director de Protección Forestal, Miguel Ángel Romero Morales.
La labor forma parte de la estrategia para la reducción de las afectaciones por incendios forestales al crear una barrera para proteger zonas boscosas. Durante 2026 se han realizado actividades preventivas en más de 150 hectáreas.
La práctica se desarrolló bajo el Sistema de Comando de Incidentes (SCI), para la priorización de la seguridad del personal participante. Fueron un total de 9.3 hectáreas intervenidas con la participación de al menos 40 brigadistas, de las cuales tres pertenecen a Probosque y una es organizada por personal ejidal.
Del 2025 a la fecha, en la entidad se han realizado más de 900 kilómetros de brechas cortafuego, más de 200 kilómetros de líneas negras y más de 160 cursos de capacitación, además de 12 kilómetros de mantenimiento de caminos, trabajos de chaponeo, acomodo de material y podas en diferentes sitios.
La Crónica de Hoy 2026