
La Ciudad de México fue designada como sede del Foro Urbano Mundial 2028, el principal espacio internacional de discusión sobre el desarrollo de las ciudades, organizado por ONU Hábitat.
El anuncio marca el inicio de un proceso de preparación de dos años en el que autoridades locales y federales, junto con organismos internacionales y actores sociales, definirán la agenda del encuentro.
Al respecto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, señaló que la designación implica la organización de un evento, así como el reconocimiento a la trayectoria de la capital en políticas urbanas y a su papel como laboratorio de iniciativas orientadas al acceso a derechos, la planeación territorial y la participación social.
El Foro Urbano Mundial se celebra cada dos años desde 2002 y convoca a miles de participantes de todo el mundo. En su edición de 2028, se prevé que la capital mexicana sea el punto de encuentro para discutir temas como vivienda, cambio climático, movilidad, desigualdad y gobernanza metropolitana.
Reconocimiento internacional
Autoridades federales coincidieron en que la elección de la Ciudad de México responde a una candidatura sólida, respaldada por distintos niveles de gobierno y por una red amplia de instituciones académicas, organizaciones sociales y sector privado.
Desde ONU Hábitat se destacó que el proceso de selección fue competitivo y que la propuesta mexicana sobresalió por su capacidad organizativa, su infraestructura y su enfoque en el uso del foro como plataforma de transformación urbana.
El organismo subrayó que este encuentro se ha consolidado como un “bien público global”, donde convergen experiencias y soluciones frente a los desafíos de las ciudades.
El canciller Juan Ramón de la Fuente señaló que este nombramiento se inserta en una estrategia más amplia de posicionamiento internacional y coordinación entre instancias locales, nacionales y multilaterales. También apuntó que el foro permitirá dar continuidad a discusiones iniciadas en ediciones anteriores, como la crisis global de vivienda, que afecta a miles de millones de personas en el mundo.
Por su parte, la titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Vega, indicó que el foro será una oportunidad para fortalecer la presencia de América Latina en la agenda global y visibilizar tanto sus desafíos como las soluciones que emergen desde la región.
Vivienda, desigualdad y modelo de ciudad
Clara Brugada enfatizó que la Ciudad de México buscará llevar al foro experiencias locales en materia de vivienda social, planeación participativa y recuperación del espacio público.
Entre ellas, mencionó la construcción de más de 500 mil acciones de vivienda a lo largo de los últimos gobiernos, así como la próxima presentación de una iniciativa de ley para regular el mercado de renta y contener procesos de gentrificación
La mandataria también destacó el modelo de desarrollo urbano impulsado en la capital, que incluye programas como las Utopías —espacios públicos integrales que concentran servicios culturales, deportivos y de cuidados— y el fortalecimiento del Sistema Público de Cuidados, orientado a redistribuir el trabajo no remunerado.
También se buscará posicionar la movilidad sostenible, a través de la expansión del transporte público y la electromovilidad, así como la promoción de ciclovías y proyectos que reduzcan los tiempos de traslado. Estas políticas, afirmó, apuntan a construir una ciudad más equitativa, con acceso a servicios en proximidad y menor dependencia del automóvil.
La planeación urbana participativa también fue presentada como un elemento distintivo de la capital. Actualmente, se desarrolla un proceso de consulta para definir el rumbo de la ciudad a largo plazo, incorporando propuestas de comunidades, organizaciones y especialistas.
Preparativos y alcance del foro
El anuncio marca el inicio de una etapa de organización que incluirá la instalación de un comité promotor integrado por actores de distintos sectores. Este órgano será responsable de coordinar la agenda, los contenidos y la logística del foro.
México recibirá formalmente la estafeta de la organización en mayo de este año, durante la edición previa del foro. A partir de ese momento, se intensificarán los trabajos para consolidar una agenda incluyente y representativa de los retos urbanos contemporáneos.
Se prevé que el encuentro de 2028 tenga un carácter estratégico, al coincidir con una década de la adopción de la Nueva Agenda Urbana de Naciones Unidas, lo que permitirá evaluar avances y redefinir compromisos en materia de desarrollo sostenible.
Además de su dimensión internacional, el foro es visto como una oportunidad para generar impactos locales, desde el fortalecimiento de capacidades institucionales hasta la implementación de políticas públicas derivadas de los debates globales.
Las autoridades coincidieron en que el reto será traducir la visibilidad internacional en beneficios tangibles para la población, particularmente en temas como acceso a vivienda, mejora del espacio público y reducción de desigualdades.