Metrópoli

Denunciaron que únicamente existan tres mil 800 carpetas de investigación abiertas por desaparición, retrata la problemática y obstáculos que implica denunciar ese delito

Reinstalan el “Muro de la Memoria de los Desaparecidos”; exigen que no sean cifras de escritorio

Muro Instalación del Muro de la Memoria de los Desaparecidos. (Especial)

Colectivos de familias buscadoras instalaron el “Muro de la Memoria de los Desaparecidos” donde ilustran paredes con fotografías de personas ausentes, con la finalidad de visibilizar que en México existen más de 131 mil ciudadanos de los que no se sabe su paradero y exponer que cada rostro es una herida abierta, de la cual, no callarán hasta que obtengan justicia.

Al exterior del Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas (CAIBP), en la avenida Niños Héroes de la colonia Doctores, los manifestantes respondieron al pronunciamiento de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien dio a conocer un documento que integra información actualizada sobre los registros oficiales, así como los trabajos de búsqueda y localización que se han reforzado en los últimos meses.

Con todo, los colectivos rechazaron que las autoridades reduzcan la problemática a un discurso que se reduce a 132 mil desaparecidos en México, sin que se erradique al crimen organizado que obliga a las víctimas de alejarse de sus familias.

“El informe, que bajo la apariencia de un avance técnico, es un intento de rasurar el padrón de personas desaparecidas y minimizar la tragedia humanitaria que vivimos. Las familias que recorremos el país con la pala en la mano, los manifestamos nuestra total indignación, no somos 43 mil, faltan más de 133 mil, más la cifra negra”, gritó Jaqueline Palmeros, fundadora del colectivo “Una Luz en el Camino”.

En su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo dio a conocer que en México hay 130 mil 178 personas desaparecidas, de las cuales, 46 mil 742 personas será complicada su localización, porque no se cuentan con datos suficientes para su búsqueda y de 43 mil 128 no hay indicios de registro o movimiento.  

De las cifras, tomadas desde 2006 a la fecha, en 40 mil 308 casos han detectado alguna actividad o registro desde su fecha de desaparición, pero todavía no pueden garantizar su localización porque falta encontrar la prueba de vida.

3 mil carpetas iniciadas visibiliza negligencia de Fiscalías

En la manifestación, denunciaron que únicamente existan tres mil 800 carpetas de investigación abiertas por desaparición, retrata la problemática y obstáculos que implica denunciar ese delito.

“Reducir la crisis a menos de una tercera parte de su tamaño real, no es un avance, es una segunda desaparición. Administrar el dolor con estadísticas no es justicia. En los últimos gobiernos, las acciones en torno a las desapariciones se han enfocado en revisar registros y corregir cifras, sin que nuestros seres queridos sean encontrados, sin que podamos volver a verlos, menos llevarlos con nosotras a casa. No queremos más conteos. Queremos que busquen, que investiguen, que sancionen”.

Reprocharon que el Gobierno de México afirme que la mayoría de las desapariciones fueron ausencias voluntarias.

“No aceptamos una cifra que se construya a espaldas de quienes buscamos, el Gobierno pretende que sólo cuenten quienes tienen una denuncia formal, esto implica el desconocimiento de nuestra lucha y aportación, se les ha explicado que el miedo, la desconfianza e involucramiento de las autoridades con las desapariciones, ya sea por acción u omisión, son elementales, fundamentales, que impiden que las familias denuncien ante las Fiscalías”, evidenciaron.

Asimismo, alegaron que ante 46 mil 742 personas de las que no existen datos suficientes para localizarlos, no se anunció un plan de acción para reparar esas trabas en la búsqueda.

Expusieron lo complicado que es acudir a una Fiscalía a denunciar un delito, sumado a los malos tratos, negación de registro, reclasificación de crímenes para no indagar y que las búsquedas inicien hasta años después.

Y cuestionaron que el Gobierno de México asegure que el 96 por ciento de las personas localizadas no fueron víctimas de un delito, lo que visibiliza la falta de transparencia en el informe.

En el acto emitieron un listado de exigencias:

  • Metodología abierta y pública: que se explique paso a paso cómo llegaron a cada una de las cifras, cómo se subsanarán los errores y se explique la causa de que sólo haya poco más de tres mil carpetas de investigación
  • Búsqueda efectiva para todas las personas: no se deje de buscar a ninguna persona desaparecida por no tener una carpeta de investigación abierta
  • Participación real: mesas de trabajo técnicas y permanentes con las familias de personas desaparecidas para informarnos de manera previa cada una de las decisiones y acciones que se tomen en temas de este nivel de relevancia, no reuniones de último minuto

Ante la ineficiencia de los Ministerios Públicos y Policías de investigación para elaborar planes de búsqueda inmediatos, también evidenciaron que el grueso de las indagatorias las realizan los colectivos, con técnicas que deben de aprender mientras se exponen a los riesgos en el trabajo de campo.

“Esta narrativa busca quitarle responsabilidad al Estado, ignorando que la inseguridad, la corrupción y la impunidad que ellos permiten son las que alimentan esta crisis. Si no hay justicia, no pueden hablar de localizaciones exitosas. Las detenciones que se anuncian no significan mucho si no se traducen en procesos en sentencias firmes para que esto ya no siga sucediendo, si no nos ayudan a saber la verdad”.

“Basta de decir que todo es culpa del crimen organizado. El Estado es responsable por cada omisión, por cada fosa donde hay participación de autoridades, por la impunidad que permite que hoy sigan desapareciendo personas”, denunciaron los manifestantes.

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