
En un esfuerzo por reducir el rezago social en comunidades indígenas, la Comisión Federal de Electricidad y el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas firmaron un Convenio Marco de Colaboración para impulsar proyectos de electrificación en la Sierra Tarahumara, en el estado de Chihuahua.
Este acuerdo beneficiará directamente a 28 mil 480 personas que habitan en esta región, una de las más apartadas del país, donde por años muchas comunidades han carecido de acceso a la energía eléctrica debido a las condiciones geográficas.
De acuerdo con la información oficial, el convenio contempla la construcción de 10 líneas de distribución y un total de 918 proyectos de electrificación. De estos, 808 se realizarán mediante sistemas solares, mientras que 110 consistirán en extensiones de red eléctrica convencional. Estas acciones buscan adaptarse a las condiciones del terreno, ya que en muchas zonas resulta complicado instalar infraestructura tradicional.
La inversión total para llevar a cabo estos proyectos asciende a 669.69 millones de pesos. De este monto, el INPI aportará 100 millones de pesos, lo que representa el 15 por ciento del total. El resto de los recursos será gestionado por la CFE a través del Fondo de Servicio Universal Energético, administrado por la Secretaría de Energía.
El objetivo principal de este convenio es atender lo que las autoridades han denominado como una “deuda histórica” con los pueblos originarios, al garantizar el acceso a servicios básicos como la electricidad. En ese sentido, la llegada de energía eléctrica no solo implica iluminación en los hogares, sino también mejores oportunidades en áreas como la salud, la educación y el desarrollo económico.
Para muchas comunidades de la Sierra Tarahumara, contar con electricidad puede significar desde conservar medicamentos en refrigeración hasta permitir que niñas y niños estudien en mejores condiciones. Asimismo, abre la puerta a nuevas actividades productivas que pueden mejorar los ingresos de las familias.
Las autoridades destacaron que este tipo de proyectos buscan realizarse de manera sostenible y respetuosa con el entorno, por lo que el uso de paneles solares será clave en aquellas zonas donde la infraestructura tradicional no es viable.
El convenio fue firmado a mediados de marzo de 2026 y forma parte del Plan de Justicia para la Sierra Tarahumara, una estrategia del gobierno federal enfocada en mejorar las condiciones de vida de las comunidades indígenas de la región.
Tanto la CFE como el INPI reiteraron su compromiso de seguir trabajando de manera conjunta para garantizar el acceso a la energía eléctrica en zonas marginadas, con el objetivo de impulsar el bienestar y el desarrollo de miles de familias que históricamente han permanecido en el rezago.