
Insultos, amenazas y difusión de contenido sin consentimiento forman parte del día a día digital de millones de menores de edad en México, de acuerdo con encuestas del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) el 25% de adolescentes mexicanos, entre 12 y 17 años, han sido víctimas de ciberacoso a través de redes y videojuegos.
En México el 50% de las niñas y niños entre 6 y 11 años, y entre un 80% y 94% de los adolescentes de 12 a 17 años, son usuarios de internet y la mayoría de ellos ya tiene redes sociales. Desafortunadamente, ello representa un riesgo, debido a que las infancias están expuestas, sin regulación, sin filtros y sin herramientas cognitivas emocionales para procesar lo que ven en redes sociales. Lo que tiene consecuencias graves en su desarrollo, salud mental e integridad personal.
De acuerdo con las encuestas, cuatro de cada diez menores han tenido conversaciones con desconocidos en línea; un 60% de ellos, desconoce los riesgos asociados al interactuar con extraños. Las niñas se convierten en un objetivo más vulnerable, las estadísticas señalan que una de cada tres menores ha recibido contenido sexual explícito sin consentimiento.
Consecuencias: aumento de depresión y ansiedad
Maite y Mercedes Llamas, fundadoras de un centro especializado en recibir a adolescentes con adicción a las pantallas o que han sufrido violencia digital, hicieron un experimento con perfiles en redes sociales de un niño y una niña de 13 años; sin hacer publicaciones, o ver contenido —para no contaminar el algoritmo— la plataforma les recomendaba productos de belleza, o para bajar de peso en el caso de la niña y en el del niño era contenido de violencia y porno.
Las especialistas en la atención de adicción a pantallas y dependencia digital señalaron que las consecuencias no son sociales, sino biológicas, emocionales, cognitivas y psicológicas. Además, está comprobado que el uso de pantallas durante tres horas al día incrementa en un 60% el riesgo de depresión y ansiedad.
También provoca sedentarismo, aumento de peso, problemas musculares, visuales y auditivos, “los niños hablan menos, juegan menos, se relacionan menos, duermen menos, no se concentran y descansan peor”, comentó la especialista.
La iniciativa no quita ni prohíbe, cuida
Es por ello que el grupo parlamentario del PAN en el Congreso de la Ciudad de México, presentó una iniciativa para restringir el uso de redes sociales a menores de 16 años y establecer la responsabilidad del Estado en la protección digital de niños y adolescentes.
La propuesta plantea incorporar en la Ley de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes el uso de redes sociales como un factor de riesgo, así como obligar a las autoridades a emitir acciones y lineamientos para su prohibición en menores de 16 años.
La diputada promovente, Laura Álvarez, también presidenta de la Comisión de Niñez en el Congreso local, advirtió que el uso de redes sociales entre menores en México es masivo y cada vez más intenso.
Niños mexicanos comienzan a ver porno entre los 6 y 8 años
Señaló que los adolescentes pasan en promedio cerca de cinco horas al día conectados, en entornos digitales que no están diseñados para protegerlos, y alertó que la exposición de los niños a contenidos sexuales comienza entre los 6 y los 8 años de edad.
Aseguró que es necesario establecer límites claros ya que el 81% de los niños aprendió a usar internet sin supervisión, las redes sociales ayudan a la creación de la pornografía infantil y México genera el 63% de pornografía infantil en el mundo.
“Un dato alarmante es que el 53% de los niños en secundaria ha realizado sexting (intercambio de contenido íntimo o sexual a través de celular o computadora)”.
Laura Álvarez aseguró que el objetivo de la iniciativa no es quitar ni prohibir, sino establecer límites para cuidar a las infancias, que son una población vulnerable.
Informó que la iniciativa se inscribe en una tendencia internacional, en países como Australia han restringido el acceso a redes sociales para menores, mientras que en Francia se requiere consentimiento parental y en España se discuten medidas similares.
“Ojalá que el gobierno de la ciudad tome en cuenta este tipo de iniciativas para que podamos ayudar a nuestros jóvenes y adolescentes”, concluyó.
La iniciativa fue respaldada por diputados de Morena y del Partido Verde.