
La capital del país será sede, en octubre próximo, de un nuevo mercado internacional dedicado al cine y a la producción audiovisual. Se trata de Nahui, una iniciativa que busca reunir en un mismo espacio a productores, distribuidores, plataformas, fondos de inversión, prestadores de servicios y autoridades culturales para facilitar coproducciones, financiamiento y circulación internacional de contenidos.
El anuncio se realizó durante la firma del convenio interinstitucional encabezado por la jefa de Gobierno, Clara Brugada, acompañada por titulares de dependencias locales y federales vinculadas con la industria cinematográfica.
El mercado se llevará a cabo del 12 al 15 de octubre y tendrá como sedes el Centro Nacional de las Artes, la Cineteca Nacional de las Artes, los Estudios Churubusco Azteca y distintos espacios de las Utopías.

Nahui funcionará como un punto de encuentro donde los proyectos cinematográficos podrán vincularse con compradores internacionales, agentes de ventas, plataformas y posibles financiadores.
La Secretaría de Cultura capitalina explicó que la intención es articular en una sola plataforma las capacidades públicas y privadas que ya existen en la ciudad en materia de producción, servicios técnicos, locaciones, infraestructura y formación.
Durante la firma también se dio a conocer el Anuario Estadístico 2025 de filmaciones en la ciudad, que reporta una inversión superior a 9 mil millones de pesos en la industria audiovisual local, más de 7 mil trámites liberados para filmaciones y la generación de más de 110 mil empleos temporales. Los ingresos por permisos de rodaje ascendieron a más de 41 millones de pesos el año pasado, recursos que en parte se canalizan al fomento cinematográfico.
Nuevas medidas de apoyo
En ese contexto, el gobierno capitalino anunció una serie de acciones para fortalecer al sector. Entre ellas, la creación de un fondo mixto semilla con inversión pública y privada para apoyar producciones que tengan a la ciudad como escenario, así como el incremento gradual de los apoyos económicos: de 10 millones de pesos hace algunos años, a 20 millones actualmente y con la meta de alcanzar 40 millones en 2027.
También se planteó ampliar la enseñanza del cine comunitario a través de escuelas en las Utopías, tomando como referencia la experiencia de Pohualizcalli, donde miles de personas se han inscrito en talleres y formación audiovisual. La propuesta incluye, además, una red de espacios públicos adaptados para proyecciones gratuitas en barrios y plazas.
Otra de las líneas de trabajo será la simplificación de trámites para facilitar rodajes y evitar obstáculos administrativos a las producciones que eligen a la capital como locación. En este punto participa la Comisión de Filmaciones de la Ciudad de México, encargada de regular y promover el uso de la ciudad como escenario audiovisual.
Las autoridades también convocaron a productores y distribuidores a fortalecer la exhibición de cine nacional en salas y otros circuitos, así como a colaborar en el diseño de un programa de formación superior en cine dentro de la futura Universidad de las Artes.
Nodo para la región latinoamericana
La directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), Daniela Alatorre, señaló que el mercado abre una nueva plataforma de encuentro para cinematografías de México, América Latina e Iberoamérica, en un momento en que se impulsan políticas públicas y estímulos fiscales para el sector.
Desde la Secretaría de Cultura local se subrayó que Nahui aspira a generar una derrama económica anual estimada en 24 millones de pesos, derivada de servicios contratados, turismo de negocios, logística y encadenamientos productivos vinculados a la realización del evento y a las producciones que pueda detonar.
El Fideicomiso para la Promoción y Desarrollo del Cine Mexicano en la Ciudad de México (Procine) participará como brazo financiero del fomento local, mientras que el Fondo Mixto de Promoción Turística aportará la estrategia de proyección internacional.
Las instituciones coincidieron en que la ciudad reúne condiciones de infraestructura, talento y conectividad que pueden convertirla en un nodo relevante para la producción y posproducción audiovisual en la región.