
La nueva legislación estatal en materia de bienestar animal establece sanciones económicas y administrativas más severas para quienes incurran en actos de crueldad o maltrato, con multas que pueden alcanzar hasta 35 mil pesos, además de arrestos de hasta 36 horas en ciertos supuestos.
La norma fue impulsada por la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y aprobada por unanimidad en la LXII Legislatura del Estado de México. Entre sus disposiciones centrales, reconoce a los animales como “seres sintientes” y a los de compañía como parte del núcleo familiar, bajo el concepto de familia multiespecie.
De acuerdo con el texto, quien cometa actos de crueldad o maltrato podrá recibir multas de entre 150 y 300 veces el valor diario de la Unidad de Medida y Actualización (UMA), lo que equivale a un rango aproximado de 17 mil 596 a 35 mil 193 pesos.
Además, prevé arresto inconmutable de 36 horas y multas de entre 25 y 30 UMAs para quienes mantengan a un animal en condiciones inadecuadas de alojamiento, movilidad o higiene que le generen sed, hambre, miedo, dolor, lesiones o enfermedades, o que le impidan expresar su comportamiento natural.
El catálogo de sanciones contempla desde amonestaciones y trabajo comunitario vinculado a la protección ambiental, hasta multas y arrestos administrativos. La ley considera infractores tanto a personas físicas como a personas jurídico-colectivas e incluso a autoridades que, por acción u omisión, directa o indirecta, violen sus disposiciones.
En el apartado de conductas sancionables se incluyen causar la muerte de un animal mediante métodos que provoquen agonía o sufrimiento innecesario, realizar sacrificios fuera de los métodos establecidos por las normas oficiales mexicanas y cualquier acto u omisión que ponga en riesgo la vida, la salud o el bienestar del animal.
Asimismo, el ordenamiento prohíbe utilizar animales en protestas, manifestaciones o actos similares que puedan generarles sufrimiento; emplearlos como instrumentos de entrenamiento para animales de guardia o ataque; y entregarlos, venderlos o distribuirlos con fines de propaganda política, como premios en sorteos o en dinámicas comerciales.
La legislación también incorpora la promoción del bienestar animal en el ámbito educativo, con el propósito de fomentar una cultura de respeto y cuidado hacia los animales desde edades tempranas.