Metrópoli

El legislador Ernesto Villarreal aseguró que cuando el Estado no detecta, abandona, y cuando no trata, excluye

Llama Congreso CDMX a autoridades a fortalecer atención de padecimientos musculoesqueléticos

Todas las fuerzas políticas se unieron a la iniciativa

En el marco del Día Mundial de la Espondilitis Anquilosante, que se conmemora el primer sábado de mayo, el Congreso de la Ciudad de México exhortó a las autoridades de Salud locales y federales, así como a las laborales, a fortalecer la atención de esta enfermedad y de otros padecimientos musculoesqueléticos y reumáticos crónicos, con el objetivo de atender estas enfermedades como un tema de salud pública y de derechos.

Todas las fuerzas políticas se sumaron a esta iniciativa presentada por el diputado Ernesto Villarreal Cantú, coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo —quien vive con espondilitis anquilosante desde hace más de cuatro décadas— señaló que esta condición sigue siendo, en gran medida, invisible para el sistema, a pesar de sus efectos profundos en la movilidad, la autonomía y la calidad de vida.

“Cuando el Estado no detecta a tiempo, abandona. Cuando no garantiza tratamiento, excluye. Y cuando no reconoce la discapacidad, condena a la precariedad”, lamentó durante su discurso.

Señaló que en México miles de personas enfrentan estas enfermedades —muchas veces identificadas socialmente como “reumas”— sin diagnóstico oportuno y, en muchos casos, sin acceso efectivo a tratamiento.

El diagnosticó puede tardar hasta 10 años

“La salud no consiste únicamente en la ausencia de enfermedad visible. Existen padecimientos crónicos que, aunque no siempre se advierten a simple vista, impactan de manera profunda la movilidad, la autonomía personal, la capacidad laboral y la calidad de vida de quienes los enfrentan diariamente”.

Explicó que uno de los principales retos es el retraso diagnóstico, que puede tardar entre cinco y diez años, periodo en el que la enfermedad avanza y el daño puede volverse irreversible.

“Mientras que el dolor mecánico suele mejorar con el reposo y empeorar con el movimiento, el dolor inflamatorio característico de la espondilitis anquilosante presenta un comportamiento inverso, acompañado de rigidez matutina prolongada, molestias nocturnas y limitación progresiva de la movilidad.

“Estos síntomas suelen normalizarse como consecuencia del estrés, la edad o el desgaste cotidiano, lo que retrasa la búsqueda de atención médica especializada y contribuye a prolongar el diagnóstico”, añadió.

Además comentó que el problema no concluye con el diagnóstico, ya que el acceso a tratamiento especializado sigue siendo desigual y depende, en muchos casos, de la institución a la que se tenga acceso.

“El acceso a tratamientos especializados, particularmente terapias biológicas, representa uno de los principales retos para las personas que viven con enfermedades reumáticas, debido a su costo, disponibilidad y variabilidad en su provisión dentro de las instituciones públicas de salud”.

¿Qué deben de hacer las autoridades?

El punto de acuerdo aprobado plantea tres principales líneas de acción:

Llama a la Secretaría de Salud de la Ciudad de México, a la Secretaría de Salud del Gobierno Federal, al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y a las autoridades laborales federales y locales a visibilizar la enfermedad: fortalecer acciones de información y concientización sobre enfermedades musculoesqueléticas y reumáticas (como artritis, dolor lumbar crónico y espondilitis anquilosante), con el fin de que el dolor crónico deje de normalizarse y pueda identificarse a tiempo.

En segundo lugar, llama a garantizar tratamiento: asegurar la disponibilidad, continuidad y acceso oportuno a terapias, incluyendo tratamientos especializados y biológicos cuando sean necesarios.

Y en tercero, llama a reconocer derechos laborales como lo es facilitar incapacidades, reconocer las limitaciones funcionales y promover entornos laborales incluyentes, dignos y libres de estigma.

Un tema de justicia social

El diputado destacó que estas enfermedades suelen presentarse en edades productivas, por lo que su atención no sólo es un tema de salud, sino también de justicia social, inclusión y desarrollo económico.

Y descartó que esta iniciativa responda a una experiencia individual, aseguró que es una realidad compartida por miles de personas que enfrentan barreras estructurales para ejercer su derecho a la salud.

“Yo puedo hablar desde esta tribuna. Pero hay miles de personas que viven con dolor sin diagnóstico, sin tratamiento y sin acceso. Personas para quienes el dolor no sólo es físico, sino también institucional”, señaló.

Finalmente, subrayó que el objetivo del exhorto es avanzar hacia un modelo de atención en el que el derecho a la salud no sea únicamente declarativo, sino efectivo.

“La Ciudad de México, como capital de derechos, no puede ignorar condiciones de salud que afectan a miles de personas. Concientizar no solo informa: concientizar previene años de dolor evitable, reduce estigmas y dignifica vidas”.

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