Metrópoli

La medida busca ordenar su uso ante el crecimiento acelerado del sector

CDMX regula scooters y vehículos eléctricos; habrá placas, licencia y nuevas restricciones

Los usuarios de scooters, bicis y motos eléctricas deberán tramitar licencia (Jennifer Garlem)

La Ciudad de México pondrá en marcha un nuevo esquema de regulación para los vehículos motorizados eléctricos personales —como scooters, monopatines y bicicletas eléctricas de mayor potencia— que incluirá la obligatoriedad de placas, licencia de conducir y restricciones de circulación.

El objetivo, de acuerdo con autoridades capitalinas, es reducir riesgos viales y ordenar la convivencia entre distintos modos de transporte.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, señaló que la regulación responde a un crecimiento acelerado de estos vehículos en los últimos años, que ha ocurrido sin reglas claras. Entre 2020 y 2024, los puntos de venta aumentaron casi 2 mil por ciento, lo que generó vacíos legales y conflictos en calles, banquetas y ciclovías.

Uso de bicicletas y scooters en la CDMX
Uso de bicicletas y scooters en la CDMX

La regulación forma parte de la armonización de la Ley de Movilidad con nuevos lineamientos específicos y se implementará de manera progresiva.

A partir del 1 de julio de 2026, todos los vehículos nuevos de este tipo deberán comercializarse con placas. Para los ya existentes, se abrirá un periodo de registro que concluirá el 20 de noviembre del mismo año.

Las sanciones comenzarán a aplicarse a partir del 1 de septiembre, tras un periodo de socialización y difusión. Según explicó el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, el proceso incluye campañas informativas para que usuarios y empresas conozcan las nuevas disposiciones y cumplan con los requisitos.

Clasificación, licencias y nuevas reglas de circulación

El nuevo marco distingue entre vehículos eléctricos personales (VEP) y vehículos motorizados eléctricos personales (VEMEPE). Estos últimos son aquellos que superan los 25 kilómetros por hora o cuentan con mayor potencia, por lo que deberán cumplir con requisitos similares a los de una motocicleta.

Las principales disposiciones serán la obligatoriedad de contar con licencia tipo A1 o A2 para conducir VEMEPE, así como portar placas y un distintivo oficial. Además, se establecen restricciones claras sobre dónde pueden circular.

Estos vehículos no podrán transitar por banquetas, ciclovías, carriles confinados al transporte público ni por vías rápidas donde el límite de velocidad supere los 50 kilómetros por hora. También será obligatorio el uso de casco y se prohíbe su conducción bajo los efectos del alcohol o por menores de edad.

Las autoridades indicaron que estas medidas buscan reducir accidentes y conflictos entre peatones, ciclistas y conductores. La regulación se alinea con el principio de la pirámide de movilidad, que prioriza a los usuarios más vulnerables de la vía pública.

Por otro lado, los vehículos de menor potencia —como bicicletas eléctricas que no superan los 25 kilómetros por hora— quedarán exentos de placas, pero deberán portar un holograma y podrán circular en ciclovías.

Transición hacia la aplicación total

El proceso de implementación contempla una etapa inicial de registro tanto para usuarios como para empresas comercializadoras. Estas últimas estarán obligadas a vender los vehículos ya emplacados, con el fin de evitar irregularidades posteriores.

Las autoridades informaron que han analizado al menos 120 modelos distintos para definir los criterios técnicos de clasificación. Este proceso continuará conforme surjan nuevos dispositivos en el mercado.

Además, se prevé la actualización del Código Fiscal para incorporar los costos asociados al emplacamiento, licencias y posibles sanciones. También se desarrollarán plataformas digitales para facilitar el registro y seguimiento de los vehículos.

Como parte del fortalecimiento institucional, el gobierno capitalino anunció que los agentes de tránsito comenzarán a utilizar cámaras corporales durante la aplicación del reglamento. La medida busca garantizar transparencia en las sanciones y mejorar la confianza ciudadana.

Clara Brugada subrayó que la regulación no tiene fines recaudatorios, sino que responde a una demanda social por mayor orden en el espacio público.

“No se podía convivir sin reglas en las calles”, afirmó.

La meta es que para finales de noviembre se cuente con un padrón completo de estos vehículos y que el reglamento esté plenamente en operación. Con ello, las autoridades buscan establecer un sistema de movilidad más seguro y equitativo, donde las distintas formas de transporte coexistan bajo normas claras.

El reto, reconocieron, será lograr que usuarios y empresas se adapten a las nuevas disposiciones en un contexto donde estos vehículos han ganado popularidad como alternativa de transporte ágil en la ciudad.

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