
El Congreso de la Ciudad de México aprobó una iniciativa para que todas las alcaldías y autoridades locales fortalezcan, difundan y fomenten la tutela responsable, con el objetivo de evitar el abandono y la sobrepoblación de seres sintientes en la capital. Con ello, la CDMX se alinearía con estándares internacionales recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con datos del gobierno federal, se estima que en México hay más de 29 millones de perros y gatos en situación de calle; de ellos, en capital hay cerca de 1.2 millones, lo que demuestra la magnitud del problema.
La diputada promovente, Judith Vanegas, del grupo parlamentario de Morena, destacó que su propuesta atiende una problemática que muchas veces se normaliza o invisibiliza y tiene profundas implicaciones sociales, ambientales y de salud pública, “es el abandono y la sobrepoblación de seres sintientes en situación de calle en la Ciudad de México”.
Destacó que la capital enfrenta un fenómeno creciente de abandono de seres sintientes derivado de múltiples factores, que van desde un cambio de domicilio hasta dificultades económicas y genera consecuencias visibles y preocupantes.
Lo anterior, “provoca un ciclo permanente de sobrepoblación”, lamentó la legisladora y alertó que no se trata sólo de un problema de bienestar animal, sino también de un problema de salud pública.
La CDMX debe alinearse con estándares internacionales
Judith Vanegas, también integrante de la Comisión de Bienestar Animal, comentó que de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la presencia de seres sintientes en la calle está directamente relacionada con riesgos sanitarios, particularmente por la posible transmisión de zoonosis, es decir, enfermedades que pueden transmitirse a las personas.
Aseguró que una estrategia efectiva para atender este fenómeno debe basarse en tres pilares: la educación, la esterilización y la tutela responsable.
“Este punto de acuerdo no propone ocurrencias, propone alinearnos con estándares internacionales en materia de salud pública y bienestar”, destacó, y añadió que en México, la magnitud del problema es significativa por la cantidad de animales que viven en las calles, lo que se ha convertido en un reto constante para las autoridades.
La legisladora informó que en la Ciudad de México, la Agencia de Atención Animal ha identificado como uno de los principales desafíos la falta de tutela responsable, así como la necesidad de fortalecer campañas permanentes de esterilización, adopción y concientización.
¿Qué deberán hacer las autoridades?
El exhorto, respaldado por todas las fuerzas políticas, está dirigido a las 16 alcaldías, a la Secretaría del Medio Ambiente, a la Agencia de Atención Animal, a la Secretaría de Educación Publica y a la Secretaría de Salud Pública, todas locales.
Todas las anteriores deberán sumar esfuerzos para promover y difundir la tutela responsable, “un problema cultural”, señaló Vanegas.
“Se trata de una coordinación interinstitucional... no se trata de esfuerzos aislados. Se trata de construir una política pública transversal, permanente y medible. Porque el problema no es meramente normativo, sino profundamente cultural”, dijo.
La diputada aseguro que el marco jurídico ya es claro, el Artículo 3º Constitucional establece la obligación de promover el cuidado del medio ambiente y la protección de los animales. El artículo 4º reconoce el derecho a un medio ambiente sano y prohíbe el maltrato animal.
Y la Constitución de la Ciudad de México reconoce a los animales como seres sintientes y establece la obligación de las autoridades de garantizar su bienestar.
“Es decir, el marco jurídico ya es claro, las instituciones ya existen. Las atribuciones están definidas, lo que necesitamos es fortalecer la implementación, sobre todo, la conciencia social.
La educación juega un papel importante
Para finalizar, la legisladora destacó que hablar de tutela responsable es hablar de valores, responsabilidad, empatía y respeto por la vida. Pero también de prevención, “hay que prevenir riesgos sanitarios, prevenir abandono y prevenir la violencia”.
“Esta es una agenda que conecta con la salud, con la educación, con el medio ambiente y con la seguridad pública... El Estado tiene una responsabilidad clara, pero también la ciudadanía”, concluyó la diputada.