
El Congreso de la Ciudad de México participó en el Simulacro Nacional 2026, que se realizó con el fin de contribuir al fortalecimiento de las capacidades de reacción ante una emergencia o desastre.
La Oficialía Mayor informó que el desalojo se realizó en un tiempo promedio de un minuto con 47 segundos y participaron en total 601 personas en los cuatro inmuebles del Congreso local, de las cuales 478 fueron evacuadas y 123 se replegaron en zonas de seguridad.
Al escuchar la alerta sísmica, en punto de las 11:00 horas, diputadas, diputados, trabajadores y visitantes, iniciaron ordenadamente el desalojo del Recinto Legislativo de Donceles, en este edificio fueron evacuadas cerca de 300 personas.
En las escalinatas del edificio, en su calidad de presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, el diputado Jesús Sesma Suárez, dio a conocer “el parte” del simulacro.
“Al activarse la alerta sísmica, tanto por altavoz del C5 y los equipos celulares de cada uno de nosotros, se pusieron en marcha los protocolos de emergencia establecidos para este tipo de contingencia. La respuesta de quienes integran esta institución fue positiva”, manifestó.
Dio a conocer que el ejercicio se realizó bajo la hipótesis establecida por el Gobierno Federal, a través de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNCP), de un sismo de magnitud 8.2 en la escala Richter, con epicentro a 55 kilómetros al noroeste de Acapulco, entre Petatlán y Coyuca de Benítez, a una profundidad de 18 kilómetros.
Antes de autorizar el regreso ordenado, Sesma Suárez reconoció que existen “áreas de oportunidad”, en las cuales se trabajará para su mejoramiento, y agradeció a todas las personas que participaron en el simulacro.
“Ello permitirá fortalecer la cultura de la prevención, porque la protección civil es responsabilidad de todas y todos”.
Oficialía Mayor detalló que de la sede del Congreso local fueron evacuadas 296 personas, mientras que en el edificio de Zócalo participaron 102 personas (56 salieron y 46 replegadas); en Gante 155 personas (96 salieron y 59 replegadas) y en Avenida Juárez 48 personas (30 salieron y 18 replegadas).
En el edificio Zócalo una persona registró presión baja, atribuida al nerviosismo por el sonido de la alerta sísmica, y fue atendida por el servicio médico del propio Congreso local.