
La acumulación de basura en calles, coladeras, ríos y sistemas de drenaje está relacionada con ocho de cada 10 inundaciones y encharcamientos registrados en el Estado de México, de acuerdo con estimaciones del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Según autoridades federales, el problema aumenta durante la temporada de lluvias debido a que los residuos sólidos obstruyen la infraestructura hidráulica e impiden el flujo adecuado del agua.
Ante el inicio de la temporada de precipitaciones, previsto para el 15 de mayo, el Gobierno federal llamó a autoridades estatales, municipales y a la población a evitar tirar basura y objetos voluminosos en calles, cauces y drenajes, ya que estos desechos pueden bloquear cárcamos, túneles y canales de desagüe en el Valle de México.
Conagua informó que en plantas de bombeo estratégicas, como El Caracol, La Caldera y Casa Colorada Profunda, así como en infraestructura hidráulica como el Emisor Oriente, el Río de la Compañía y el Interceptor Río de los Remedios, se han retirado más de 115 toneladas de basura.
Además, durante jornadas de limpieza realizadas en ríos, canales y presas se recolectaron alrededor de mil 500 toneladas de residuos y desechos sólidos.
El Gobierno del Estado de México, a través de la Comisión del Agua del Estado de México (CAEM), mantiene operativos preventivos en municipios identificados como zonas de riesgo.
De acuerdo con el Atlas de Inundaciones XXXII, edición 2026, durante 2025 fueron retiradas 3 mil 479 toneladas de basura y 265 mil 526 metros cúbicos de azolve en 109 municipios mexiquenses, como parte de las acciones para reducir afectaciones durante la temporada de lluvias.
Autoridades estatales y federales señalaron que, además de los trabajos de infraestructura y limpieza, la disposición adecuada de residuos es uno de los factores considerados clave para disminuir riesgos de inundación en zonas urbanas del Estado de México.