
La nulidad de carpetas de investigación por el delito de violencia vicaria en la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) desencadena que mujeres que acumulan más de 10 años como víctimas de esta problemática, encuentren un freno en esta Agencia aparentemente creada para indagar a los agresores.
Esto, con procesos lentos que excluyen y dejan fuera de las indagatorias otros ilícitos como retención de menores y falta de pago de pensión alimenticia, dado que, acusan mujeres, los funcionarios que ahí trabajan desconocen la modalidad en que un sujeto causa daño, control o sufrimiento a la madre a través de un tercero para afectarla emocional y psicológicamente y ante esa ignorancia las califican cómo mamás problemáticas.
Datos elaborados por el Frente Nacional Contra la Violencia Vicaria mencionó que en México se documentaron dos mil 231 casos de violencia vicaria, de los cuales 350 se encuentran en la capital, es decir el 15.7 por ciento. Jalisco encabeza la lista con 21 por ciento, 469 casos. En tercer lugar se ubica el Estado de México, con 13.9 por ciento 310 reportes; San Luis Potosí, con el 5.7 por ciento (127), y Yucatán, con cinco por ciento (111).
Con cifras documentadas por la sociedad civil, las víctimas reprochan que la cifra negra por violencia vicaria es alta, lo que las mantiene en procesos que no avanzan, dado que la Fiscalía no cuenta con las herramientas para reconocer este delito y combatirlo.
Autoridades dicen que es un problema de papás
Jaydé Coronado es víctima de violencia vicaria, desde su embarazo sufrió violencia, física, psicológica y económica; una vez que denunció a su expareja, Alejandro “N”, dado que la amenazó con retener a su hija, inició una denuncia contra el agresor. La justicia le dio la razón y le descontaron una parte proporcional al padre para la manutención de la menor, sin embargo, narró, la mujer fue contra demandada para que él fuera favorecido con la guarda y custodia de la niña.
“Cuando le descontaron el primer pago de pensión alimenticia me dijo que se las iba a pagar por estarle robando su dinero y que me iba a chingar para que yo viera quién tenía el poder. Desde el 2015 hasta el 2017 ingresó promociones y decía que estaba loca, que no era buena mujer. En este juicio le dejaron a la niña del viernes al domingo en ciertos horarios, mi hija lloraba porque en 15 días no lo había visto, en el camino me llamaba y me decía que era por mi culpa por no haber regresado con él”.
“El juzgado 25 de lo Familiar dijo que él era el papá y tenía que ejercer su paternidad cómo pudiera. Me decían ‘señora no sea problemática’, todo el tiempo me trataron cómo la mamá problemática, con la amenaza de que me iba a quitar a la niña”.
“Cuando pasamos con una jueza interina, él (el papá) lloró porque le querían quitar el amor de su hija, la jueza me dijo que si tenía que limpiar casas lo hiciera y que él iba a pagar pensión alimenticia cuidando de la niña; ‘o te pones de acuerdo con él o hago un cambio de guardia y custodia y tengo todas las facultades para hacerlo’. La niña tuvo una quemadura en una muñeca porque se quemó cuando él estaba planchando, lo ingresé al juzgado por omisión de cuidados y me dijeron que era una problemática”, declaró Jaydé a Crónica.
Contrario a la nulidad de datos oficiales, el Frente ha recopilado que en el 86 por ciento de los casos de violencia vicaria se sufre violencia económica, es decir, los padres no pagan pensión). Además, 88 por ciento de los agresores iniciaron trámites legales en contra de las víctimas. Así, 71 por ciento de las víctimas sufren de violencia institucional; 80 por ciento de los niños sustraídos cambian de estado.
Bloquean indicios de violencia vicaria
El número de delitos que derivan de la violencia vicaria también contrastan con las denuncias que reciben los colectivos y acompañan. En 2025 se iniciaron 12 carpetas de investigación en la FGJCDMX por el incumplimiento de la obligación de pensión alimentaria, una por retención de menores y cuatro por omisión de cuidado.
En 2026, hasta abril, la Fiscalía de Investigación del Delito de Violencia Familiar — donde se inician las indagatorias por violencia vicaria —, mantiene una denuncia por incumplimento de la obligación de pensión alimentaria y dos por omisión de cuidado, números bajos en comparación con lo que detallan los colectivos.
“Desde el primer día, el Ministerio Público me dijo que era un problema de papás, que no nos habíamos separado bien y que cómo venganza quería iniciarle una carpeta. Quince días después la MP dijo que hacía favor de tomarle la entrevista a mi hija y ahí dijo todo, que su papá la amenazaba, que si le decía papá a alguien más le iba a pegar y la dejaba sin comer. El dictamen lo pidió antes el Centro de Atención a la Violencia Intrafamiliar (CAVI) y en cinco ocasiones que le pedí la entrevista a la MP me dijo que no, porque es confidencial y yo podría manipular las cosas, de esto hay una queja en Asuntos INternos y se dio vista al Órgano Interno de Control”.
“Desde el inicio la MP me dijo que mi carpeta no era por un delito y que yo tenía algo contra el señor. La MP se volvió más agresiva, no hizo actos de investigación, dijo que yo le di mal la dirección. En la entrevista, mi hija no sabía el nombre completo de su papá y con eso la perito y la MP me acusaron de que la niña no lo veía y cerraron la carpeta”.
“Intentaron hacer un dictamen el que sólo le preguntaron a mi hija si su papá la jaló a la derecha o a la izquierda, por esto hay una queja en Asuntos Internos y se dio vista al Órgano Interno de Control porque encontraron las suficientes pruebas de que no hizo su trabajo. Dijo en el dictamen que mi hija tiene muy buena resiliencia, que podía con eso y más y que el señor, a pesar de que la abandonó con terceras personas, buscó el beneficio de la menor porque la dejaba con alguien de confianza, entonces era un buen papá”.
“Rechacé ese dictamen y me amenazaron que me iban a abrir una carpeta por querer forzar que le hicieran otro dictamen, aunque mi hija les dijo que tenía miedo y no lo quería ver. Otro dictamen en antropología dio positivo en violencia familiar, económica y por jerarquía, aún con eso, Fiscalía siguió presentando el caso cómo ‘la carpeta de la niña que no se supo el nombre del papá’, con eso mataban todo y que no había delito que perseguir porque responsabilizaron a mi hija de no aportar datos de prueba”.
Al mismo tiempo, las autoridades se negaron a emitir oficios de localización ante las amenazas del padre por sustraer a la menor, dado que le decían que “el señor tal vez ya se había casado”.
Fue hasta enero del 2025 cuando la Clínica de Atención Integral al Niño Maltratado (CAINM), unidad especializada del Instituto Nacional de Pediatría emitió un dictamen, que Crónica tiene en su poder, en el que advirtió que la niña K.M.A. fue víctima de instrumentalización, maltrato por negligencia emocional, exposición a la violencia y abuso psicológico, elementos necesarios para iniciar una carpeta por violencia vicaria, hecho que también fue negado por las autoridades.
“Cuando fui con el dictamen a la Fiscalía de Violencia Familiar a denunciar violencia vicaria, notifiqué que el papá, después de años de estar escondido, presentó un escrito en juzgados de lo familiar cumpliendo su amenaza de ver a su hija, me contestaron que está en su derecho, a pesar de haberla violentado y sólo decían que no se podía continuar porque nunca se llevó a la niña”, aún cuando en el Código Civil subraya que la violencia vicaria es por sí o por interpósita persona, ejerza violencia física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, utilizando como medio a sus descendientes, ascendientes, personas con discapacidad o enfermedad que se encuentren bajo su cuidado, mediante amenazas, intimidación, puesta en peligro o cualquier acto de violencia.
Con esa justificación de las autoridades, la Fiscalía se ha negado a abrir una carpeta de investigación por violencia vicaria.
“Fiscalía responde que si el juez le da visitas (al papá) y retiene a la niña, iniciarían la carpeta. Mi hija no puede ser expuesta a saber que el agresor regresó, porque el dictamen dice que podría atentar contra su vida”, puntualizó la madre.
La Amnistía Internacional advierte los principales derivados y manifestaciones de la violencia vicaria:
- Sustracción de hijos e hijas: El agresor retiene a los menores y dificulta o impide el contacto con la madre, utilizándolos como instrumentos de control
- Manipulación y manipulación parental: El agresor influye en los hijos para que odien o rechacen a la madre, generando falsos testimonios en procesos judiciales
- Amenazas y coerción: El agresor amenaza con dañar o asesinar a los hijos para someter a la madre, siendo un mecanismo frecuente en el 86 por ciento de los casos reportados
- Daño emocional y físico a menores: Se utiliza a los hijos para causar sufrimiento, llegando en casos extremos al asesinato de los mismos (violencia vicaria extrema)
- Violencia económica: Retención de recursos económicos necesarios para el cuidado de los hijos, afectando directamente la estabilidad de la madre
- Interposición de denuncias falsas: Uso del sistema judicial para hostigar a la madre, acusándola de mala madre o de cometer delitos, buscando perder la custodia