
La Ciudad de México enfrenta un retroceso crítico en la regulación de su paisaje urbano debido al aumento de anuncios en edificios, espectaculares y vallas que violan la Ley de Publicidad Exterior; en el marco del Mundial 2026 la publicidad exterior aumentó un 25 por ciento en un periodo de cinco meses, una cifra que alerta a especialistas al tratarse de una industria que genera entre 5 y 6 mil millones de pesos al año.
La ley establece que debe haber una distancia de al menos 250 metros entre cada estructura publicitaria para evitar el caos visual, pero no se cumple con ello, ya que hay espectaculares, vallas y muros saturados a menos de 50 metros de distancia, especialmente en vías primarias.
“Hay una proliferación discriminada de anuncios por toda la ciudad, anuncios que no tienen ni licencia, ni autorización de ninguna naturaleza. A menos de un mes para el inicio del Mundial, en cuanto a publicidad exterior, resalta la nula implementación de la ley; la jefa de Gobierno (Clara Brugada) está más preocupada por pintar de morado la ciudad que por verificar”, así lo expuso Jorge Negrete Vázquez, presidente de la Fundación por el Rescate y Recuperación del Paisaje Urbano.
En entrevista con este diario, señaló que, a pesar de la llegada del Mundial, la jefa de Gobierno no determinó una política pública en materia de publicidad exterior, lo que permitió la expansión de publicidad, incluso, en zonas restringidas como en Reforma, Periférico, Viaducto, Insurgentes, Circuito Interior y Tlalpan.
“El Mundial que genera un enorme apetito por parte de los publicistas para poder colocar estructuras en gran parte de la Ciudad de México”.
Jorge Negrete señaló que es preocupante que la autoridad encargada de verificar la publicidad exterior —la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana (Metrópolis), anteriormente Seduvi, que ha tenido tres titulares en menos de dos años— no intervenga en el tema, pues las empresas de publicidad se aprovechan de la nula intervención.
“La autoridad está viendo para otro lado, tenemos 40 mil muros con publicidad en la Ciudad de México y no hay un solo muro que hayan verificado y que hayan clausurado. No hay sanciones aplicadas en ningún publicista. No pasa absolutamente nada”.
Alerta corrupción
Aseguró que, desde hace más de 16 años, la fundación que encabeza, estudia el tema y uno de los más grandes problemas es que la ciudad no se beneficia directamente de la publicidad ante una industria que genera entre 5 y 6 mil millones de pesos al año.
Añadió que en la capital no se cobra por expedir las licencias, las autoridades no hacen las verificaciones y por ende no clausura las estructuras que están utilizando el espacio de manera gratuita.
“Nos dimos cuenta muy rápidamente que esta administración sería un desastre porque no hay una política pública clara en ese respecto. La jefa de gobierno cree que que no hay problema y la verdad es que sí lo hay. Tan lo hay que no no se están cobrando los derechos por la expedición de las licencias; se está utilizando el espacio público de manera gratuita en vez de estar cobrando 100, 200 o 300 millones de pesos de derechos”.

Explicó que no fue complicado percatarse de lo que está sucediendo, hay más anuncios envolventes, muchos más muros con publicidad y más estructuras, “y esta posible corrupción es la más evidente de todas”, afirmó.
Y acusó que si la autoridad no actúa es porque hay amiguismo, complicidad, negligencia o corrupción, “no hay de otra, tendrían que estar actuando, la autoridad tendría que estar determinando una política pública clara y no hay nada de eso. La verdad es que es de las peores administraciones en ese sentido que hemos tenido”, lamentó.
Publicidad exterior en exceso provoca estrés
Jorge Negrete encabezó algunos de los riesgos que genera la publicidad exterior, el primero es que el caos publicitario destruye el paisaje urbano.
“Este paisaje urbano es el patrimonio intangible más importante que pueda tener una ciudad porque le da identidad”, dijo al señalar que todas las ciudades tienen un paisaje urbano distinto y al permitir la colocación desordenada de estructuras publicitarias, se ataca directamente al paisaje urbano y se devalúa.
Otro de los riesgos es que si no se les da el mantenimiento correcto hay problemas de protección civil, recordó que han caído espectaculares y hace unos meses se voló una manta de un muro que cayó en el segundo piso del periférico.
Agregó que también es un problema de salud pública, “aunque no nos demos cuenta, nosotros al salir recibimos todos estos mensajes publicitarios, nuestro cerebro está guardando la información y la única manera que tiene el cerebro de digerir toda esa información, que es muchísima, es a través del estrés”.
Otro de los riesgos mencionados por Negrete, es que, en la noche las pantallas son grandes distractores para quienes conducen, “son faros de luz que pueden ocasionar accidentes”.
CDMX incapacitada para una verificación real
Ante la pregunta si la autoridad en capital está capacitada para verificar todos los anuncios, Jorge Negrete respondió que desgraciadamente la ciudad no tiene la capacidad técnica, ni humana, ni presupuestaria para hacerlo.
“Eso es parte de la problemática de que no existe una política pública”, dijo al explicar que actualmente alrededor de 20 inspectores revisan todo lo relacionado con publicidad exterior (lo que va cambiando dependiendo de la administración).
Reconoció que a 20 inspectores no les da tiempo de revisar todo, pero señaló que al menos ya podrían haber terminado de revisar todos los muros que tienen publicidad de la ciudad, que son alrededor de 600.
“Pero no ha sucedido eso porque a pesar de tener estos recursos tan limitados, ni siquiera los utilizan para eso, ¿para qué los están utilizando? no sabemos", cuestionó.

Llama a que la autoridad cumpla con la ley
Jorge Negrete aseguró que la Ciudad de México es la única entidad que tiene una ley de publicidad exterior moderna, por lo que llamó a aprovechar dicha herramienta.
“Si se aplicara la ley como esta, tendríamos suficiente para resolver cualquier problemática en cuanto a la contaminación visual que tenemos el día de hoy”.
Detalló que la ley es muy clara y marca el tipo de estructuras, qué tamaños pueden tener, en dónde se pueden colocar, las características se deben de cumplir y la distancia debe de haber entre una y otra.
“Dice la ley que no puede haber dos estructuras publicitarias en menos de 250 metros una de otra; con eso ya tendríamos espacios suficientes, pero no se está aplicando”.
La ley también tiene sanciones que llegan a 1 millón de pesos y más, “sí hay herramientas, pero el problema es que la autoridad no las está utilizando”, lamentó.
Para finalizar, agregó que la capital no está preparada para la presión comercial que conlleva un evento internacional como lo es el Mundial ya que se requiere una política pública especifica que cumpla con los elementos materiales y humanos para llevar a cabo las verificaciones.
“Si no se puede ni siquiera regular la publicidad cotidiana, mucho menos una derivada de un evento internacional como el de las características que tiene el Mundial, no estamos ni siquiera cerca de estar preparados”.
Negrete aprovechó para hacer un llamado a las autoridades a aplicar la ley y recuperar los espacios, “vamos a estar muy pendientes de lo que pasa durante este tiempo, que la jefa de Gobierno recapacite y que pronto tenga una política pública clara para recuperar los espacios en beneficio de todos”.
