
El Caballito se ha convertido en un monumento emblemático de la CDMX; sin embargo, además de destacar por su gran tamaño y sobresaliente color amarillo, algunas personas mencionan su peculiar olor.
“Cabeza de Caballo”, nombre original de la escultura de Sebastián, conocida coloquialmente como El Caballito, se encuentra ubicada en Av. Paseo de la Reforma, frente a la Torre Caballito, y se ha consolidado como un punto de referencia en la capital. Por ello, aquí te compartimos su historia y qué alberga en su interior.
¿Cuál es la historia de El Caballito en Reforma?
El Caballito es una obra creada por el escultor Enrique Carbajal, también conocido como Sebastián, e inaugurada el 15 de enero de 1992, sustituyendo al Monumento Ecuestre a Carlos IV de Manuel Tolsá, al cual también se le llamaba El Caballito.
Entre las curiosidades que alberga El Caballito, destaca que la rotonda que lo rodea es la séptima de las glorietas del Paseo de la Reforma (de oeste a este) y que es anterior al paseo por más de una década, siendo mencionada por primera vez como rotonda sobre Bucareli en 1852.
¿Cuál es el secreto de El Caballito y por qué huele mal?
Quienes encargaron la estatua fueron los dueños de la Torre Caballito, quienes solicitaron a Sebastián que la obra sustituyera a la de Carlos IV bajo requisitos muy específicos.
Los dueños pedían que la nueva estatua midiera 28 metros de alto por 10 de diámetro y fuera cilíndrica, pues necesitaban que la estructura sirviera para ventilar los gases de una alcantarilla situada bajo el edificio.
De esta forma, debido a la altura de la escultura, los vapores de la alcantarilla dejarían de ser tan molestos para los transeúntes. No obstante, a pesar de la altura, algunas personas han señalado que aún se perciben malos olores.
A pesar de los olores que pueden percibirse cerca de El Caballito, el monumento se ha convertido en un punto de referencia para habitantes y turistas que visitan la Ciudad de México por su gran tamaño y color amarillo brillante.
Actualmente, la Torre Caballito, que se encuentra detrás de El Caballito, es un edificio que alberga oficinas, entre las que se encuentran las del Servicio de Administración Tributaria (SAT).