
El Congreso de la Ciudad de México avaló, en el primer periodo extraordinario, diversas reformas para que el cableado en desuso (que representa un 65% de los cables que cuelgan de postes en la capital) sea identificado y retirado, ello, ante el peligro que representa para las y los habitantes.
La diputada morenista Cecilia Vadillo —a nombre de las Comisiones Unidas de Desarrollo e Infraestructura Urbana y la de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil— explicó que en la capital existen 19 mil toneladas de cables que no se usan, lo que pone en riesgo la integridad física de la población.
“Sin importar la colonia en donde vivamos, si miramos hacia arriba veremos los cables colgando. En total, según el Colegio de Urbanistas, hay 19 mil toneladas de cables en desuso”, alertó la legisladora.
Además, dio a conocer que el 65 por ciento de los cables que cuelgan de los postes en la capital ya no sirven, pero sí representan un riesgo constante para la población.
Además precisó que el Heroico Cuerpo de Bomberos de la Ciudad de México atendió 588 emergencias relacionadas con este cableado en el último año, y que hay más de 100 postes comprometidos que ya no funcionan debido al peso de ese material.
“Esto representa a todas luces un riesgo, porque hay postes saturados; cables a muy baja altura que se atoran con los árboles y los coches. Estoy segura de que, todas y todos los que estamos aquí, nos hemos enfrentado alguna vez en la vida a cables que están colgando”, aseveró.
Vadillo Obregón señaló que con esta reforma se da un paso histórico en materia de protección civil, sobre todo porque es una propuesta que se ha presentado varias veces y no había sido aprobada.
Con dicha aprobación de reformas a las leyes de Desarrollo Urbano y la de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, la jefatura del Gobierno tendrá la obligación de celebrar convenios con las distintas administraciones públicas para la identificación y evaluación del cableado.
Durante tenla discusión, el diputado Manuel Talayero Pariente indicó que el Partido Verde compartía el objetivo de retirar la estructura y el cableado en desuso, porque ello contribuiría a la seguridad de las personas y al orden urbano.
Sin embargo, destacó que el dictamen requiere mayor claridad respecto a la coordinación con la legislación federal y las adecuaciones reglamentarias para su implementación, por lo que el sentido del voto de esa bancada sería en abstención.
De acuerdo con el dictamen, la acumulación de redes de cableado en desuso en los postes no sólo afecta la estética y habitabilidad del entorno urbano, sino también significa un riesgo tangible para la seguridad de los habitantes de esta ciudad y quienes transitan por ella.
“La acumulación de cables inutilizados aumenta el peso sobre postes y estructuras de soporte, lo que puede provocar desprendimientos o colapsos, especialmente durante lluvias intensas, vientos fuertes o sismos. Asimismo, los cables caídos pueden representar un riesgo para peatones, ciclistas y automovilistas”, señala el documento.