Metrópoli

Una monumental ofrenda enalteció a grandes figuras del fútbol fallecidas, como el brasileño Edson Arantes “Pelé” y el argentino Diego Armando Maradona, famoso por “La mano de Dios”

La pelota vuelve a casa: carros alegóricos mundialistas desfilan por Paseo de la Reforma

Desfile Cientos de personas se dieron cita en el Monumento a la Revolución para observar el desfile mundialista "La Pelota Vuelve a Casa" FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM (Galo Cañas Rodríguez)

Carros alegóricos que representaban las culturas indígenas de la antigüedad, alebrijes y pueblos originarios de la Ciudad de México, pasearon por la avenida Paseo de la Reforma, durante el desfile mundialista “La Pelota Vuelve a Casa”.

Esta comitiva integró las actividades planeadas por el Gobierno de la Ciudad de México, que tienen la finalidad de que residentes y visitantes disfruten y conozcan de la cultura mexicana, en le marco de la celebración del Mundial de la FIFA 2026.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, dio el banderazo del desfile, festejo que inició en la Glorieta de la Diana Cazadora.

El desfile comenzó con la exhibición de un monumental balón con la leyenda “La Pelota Vuelve a Casa”, que contiene a un ajolote que se encuentra con una serpiente emplumada. Entre música prehispánica, un grupo de danzantes de la cultura maya se posaron encima de un carro alegórico que emulaba al juego de pelota que se jugaba en Chichen Itzá y al agujero donde se insertaba el balón para realizar una anotación.

Después, acompañados del ritmo de los tambores, una monumental ofrenda adornada con grandes veladoras y decenas de flores de cempasúchil fue colocada frente a los asistentes. Enormes cráneos enaltecían a grandes figuras del fútbol fallecidas, como el brasileño Edson Arantes “Pelé” y el argentino Diego Armando Maradona, famoso por “La mano de Dios” nombre del polémico gol que anotó con el puño izquierdo ante Inglaterra en los cuartos de final del Mundial de México 1986, el 22 de junio en el Estadio Ciudad de México.

Desfile Cientos de personas se dieron cita en el Monumento a la Revolución para observar el desfile mundialista "La Pelota Vuelve a Casa" FOTO: GALO CAÑAS/CUARTOSCURO.COM (Galo Cañas Rodríguez)

Las catrinas, que portaban largos vestidos de la época antigua y con el balón en las manos, resguardaban cada uno de los carros alegóricos. Estos esqueletos se abanicaban, algunas estaban acompañadas de sus catrines que homenajeaban a la charrería.

Espectadores venezolanos, colombianos, sudafricanos, ecuatorianos y estadounidenses gritaban al unísono “México, México!”.

Más adelante arribó el carro de los pueblos originarios, el cual era una gran trajinera de la alcaldía Xochimilco decorada con decenas de flores que se siembran en la región. Los conductores, remeros de este transporte, hicieron la famosa “ola” futbolera.

El tiempo pasó y llegaron los bailes típicos de Oaxaca, artistas que usan grande túnicas con imágenes religiosas en sus ropas y grandes sombreros con altas plumas.

La banda hizo bailar a los asistentes, los catrines y catrinas invitaban a todos a tomar las calles y zapatear la música regional. Los alebrijes, colibríes y ajolotes hacían al público aplaudir para animar la fiesta.

Entre el paso de cada uno de los carros alegóricos, mariachis y adelitas amenizaban la celebración, desde bailes típicos de Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Nuevo León, la fiesta se animaba conforme pasaban los minutos.

La nostalgia no podía faltar, el orgullo de que la Ciudad de México ha sido la única metrópoli en el mundo de albergar en tres ocasiones la justa deportiva más importante fue recordada con el paso de “Juanito”, mascota oficial de la Copa del Mundo de Fútbol organizada por México en 1970. Representaba a un niño sonriente que vestía la camiseta de la Selección Mexicana, shorts blancos y un característico sombrero de ala ancha.

El desfile de los estados llegó. En orden alfabético, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Nayarit, Quintana Roo, y todas las entidades mostraron una parte de su cultura e identidad, con hombres y mujeres que bailaban las tradicionales danzas de las regiones:

  • Jarabe Tapatío – Considerado el baile nacional de México, originario de Jalisco
  • Danza de los Viejitos – Tradicional de Michoacán, interpretada con máscaras de ancianos
  • Son Jarocho – Propio de Veracruz; incluye el famoso son La Bamba.
  • Huapango – Característico de la región de la Huasteca, que abarca varios estados
  • Polka Norteña – Muy popular en el norte de México, especialmente en Nuevo León y Coahuila
  • Danza del Venado – Ceremonial, practicada por los pueblos yaqui y mayo en Sonora y Sinaloa
  • Flor de Piña – Uno de los bailes más emblemáticos de Oaxaca.
  • Danza de los Parachicos – Tradición de Chiapa de Corzo, realizada durante festividades religiosas
  • Jarana Yucateca – Baile tradicional de la península de Yucatán.
  • Calabaceado – Originario de Baja California, con influencias vaqueras
  • Danza de los Matachines – Muy difundida en el norte y centro del país durante celebraciones religiosas.
  • Sones de Tierra Caliente – Tradicionales de regiones de Guerrero y Michoacán

También estuvo presente “Pique”, mascota de la Copa Mundial de Fútbol de 1986 organizada por México; un chile vestido con un sombrero amarillo que sostenía un balón de fútbol, figura que desfiló al ritmo de la canción “Bomboro quiñá quiñá” de la Sonora Santanera.

Las antiguas mascotas escoltaban a carros alegóricos que mostraban fotografías de los jugadores de la selección mexicana de esos años.

Detrás de ellos, ciclistas tomaron las calles para ondear las banderas de los países que participan en la justa deportiva 2026. Junto a ellos, algunos futbolistas realizaron dominadas con balones mientras lanzaban porras.

El sonido “La Changa” hizo bailar a todos con su popular canción “Yo no Soy Guapo”, para dar paso a la lucha libre y a una pequeña representación de este deporte típico en la capital. Enmascarados tocaron tambores.

El desfile finalizó con la canción “La Chona”.

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