Metrópoli

Como algunos de los museos permanecen cerrados, se han añadido paradas a sitios como las fondas de comida corrida

Turistas recorren el Centro Histórico, pese a plantón de la CNTE

Como si las casas de campaña y las cuerdas que las sostienen fueran obstáculos, los turistas transitan entre maestros que protestan (Jennifer Garlem)

En los últimos días ha incrementado la afluencia de turistas en el Centro Histórico de la Ciudad de México, independientemente de quienes visitan la zona para ver algún partido en el Fan Fest del Zócalo, las calles aledañas, que aún están invadidas por la CNTE, también son recorridas por los extranjeros.

Como si las casas de campaña y las cuerdas que las sostienen fueran obstáculos, los turistas —algunos liderados por guías— transitan entre maestros que protestan y vendedores ambulantes que han tomado calles como Tacuba, Donceles, Allende, Simón Bolívar, 5 de Mayo, entre otras.

Ello, para llegar a recintos emblemáticos como el Congreso de la Ciudad, museos y monumentos que forman parte de la historia de México; sin importar que muchos de los lugares permanezcan cerrados por la manifestación.

Algo innovador, es que se han añadido paradas a sitios como las fondas de comida corrida, en las que se explica el tipo de menú que se sirve a un costo accesible; entre los visitantes se han popularizado visitas a lugares como el Barrio Bravo de Tepito, que causa emoción conocer por la zona, que se ha catalogado como una de las más “inseguras” de la ciudad, pero con estos mismos recorridos se busca cambiar dicha narrativa.

Algunos turistas comentaron a este diario que el plantón de la CNTE se suma a la variedad de expresiones que han visto mientras conocen la capital, incluso, se les hace interesante que los docentes puedan permanecer tantos días protestando de esta manera.

Aseguraron que las movilizaciones tanto magisteriales o de las madres buscadoras, no han sido motivo para cancelar o modificar sus planes de viaje. Aunque reconocieron que en algunos casos han tenido que caminar más o buscar rutas alternas para llegar a sus destinos.

“Pasar entre el campamento también da emoción, es parte de la travesía… ni modo de irnos sin conocer estos lugares tan monumentales”, comentó al referirse al edificio del Congreso local.

Los visitantes, provenientes de Colombia, lamentaron no poder tomar las fotografías que a ellos les hubieran gustado, ya que las lonas y casas de campaña de los maestros se los impidieron.

“Es bueno conocer la riqueza histórica, cultural y gastronómica de la Ciudad de México sin importar las manifestaciones. A nosotros nos anticiparon que había complicaciones por los campamentos, pero sinceramente no nos importó”.

Otro grupo de turistas, alemanes, señalaron que transitar entre las protestas también se vuelve una experiencia divertida, pues es algo que no ven con mucha frecuencia en su país.

Mientras el plantón permanece, el turismo no se detiene, miles de personas continúan llegando al corazón de la ciudad, demostrando que el atractivo turístico del Centro Histórico se mantiene vigente incluso en medio de manifestaciones y restricciones a la movilidad.

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