
La contaminación por ruido se ha convertido en una de las principales amenazas para la calidad de vida de quienes habitan la Ciudad de México, en algunas zonas, los niveles de ruido alcanzan entre 75 y 85 decibeles, superando ampliamente los límites permitidos por la normatividad ambiental.
Esto significa que miles de personas viven diariamente expuestas a niveles de ruido que afectan su salud física y emocional, padeciendo noches sin descanso, estrés, ansiedad, entre otros malestares.
Ante esta situación, el grupo parlamentario del Partido Verde en el Congreso local presentó una iniciativa para solicitar a las 16 alcaldías, a la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y a la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) que fortalezcan las acciones de regulación y atención de denuncias relacionadas con la contaminación acústica.
La propuesta surge luego de que cientos de ciudadanos han denunciado la problemática y las autoridades continúan sin responder de manera efectiva.
“Lo más preocupante es que las denuncias ciudadanas siguen aumentando”, comentó el legislador Manuel Talayero, el promovente del punto de acuerdo.
Detalló que de acuerdo con información de la PAOT, los reportes por ruido representan uno de los principales motivos de queja ambiental en la Ciudad de México; sin embargo, en muchos casos las denuncias terminan archivadas o sin sanciones efectivas.
Bares, antros, fiestas, comercios, obras de construcción y el tráfico desmedido han convertido a numerosas colonias en auténticas zonas de contaminación acústica donde dormir se ha vuelto un lujo.
Violencia ambiental
Señaló que vecinas y vecinos enfrentan diariamente afectaciones que van desde dolores de cabeza y trastornos del sueño hasta problemas cardiovasculares y altos niveles de estrés, mientras las autoridades siguen sin garantizar un derecho básico. Lo que consideró una forma de violencia.
“Cuando una persona no puede descansar en su propio hogar porque el ruido invade su vida todos los días, estamos frente a una violación de derechos. La contaminación acústica es una forma de violencia ambiental que no puede seguir siendo ignorada”.
El exhorto busca que las autoridades implementen acciones más contundentes para atender denuncias, fortalecer la vigilancia, mejorar las verificaciones y garantizar que quienes generan contaminación acústica enfrenten las consecuencias correspondientes.