Metrópoli

En un recorrido realizado por Crónica por diferentes vialidades, se pudo constatar la poca o nula intervención de las autoridades de la alcaldía para mantener estos senderos “seguros” para los transeúntes

Se le apagan a Aleida Alavez los senderos seguros de Iztapalapa

Senderos Seguros apagados (Adolfo López)

Lo que durante años fue presentado como uno de los proyectos más exitosos de transformación urbana en Iztapalapa, hoy se le apaga a la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz. Los Senderos Seguros constituidos por lámparas bajas que impeden zonas oscuras, propicias para los asaltos o ataques contra mujeres, se están descomponiendo sin que sean reparados. Durante la administración de Clara Brugada como alcaldesa de Iztapalapa, fueron instalados los primeros para recuperar espacios públicos, mejorar la iluminación y ofrecer mayor seguridad a miles de habitantes. Sin embargo, un recorrido realizado por Crónica en diversos puntos de la alcaldía permitió observar que hoy una parte sustancial de esa infraestructura muestra evidente deterioro y ya no funciona.

En 2021, cuando los Senderos fueron inaugurados, la Alcaldía estaba en manos de Morena, bajo la administración de Clara Brugada; ahora, con Alavez Ruiz pertenece igualmente a Morena y aun así, distintos Senderos padecen falta de continuidad: se están apagando.

De acuerdo con vecinos, poco vale reportarlos a la alcaldía. Las reparaciones no llegan.

Aquí, lo visto recorridos realizados por Crónica en los últimos días:

Desgaste en torno a Utopía Tezontli

Senderos Seguros apagados (Brayan Chaga)

Uno de los casos más notorios se encuentra sobre la avenida Miguel Lerdo de Tejada, en las inmediaciones de la Utopía Tezontli. Este corredor forma parte de los Senderos Seguros desarrollados durante la administración anterior para mejorar la movilidad peatonal y reforzar la seguridad mediante iluminación constante.

Durante el recorrido realizado por este medio fue posible ver apagada la mayor parte de los postes en horario nocturno. En algunos puntos la iluminación se mantiene de manera parcial, mientras que en otros tramos la luz desaparece por completo. Crónica constata que ir más allá de donde están los pocos faroles prendidos, es meterse en la negrura, en la boca de un lobo.

Los vecinos recuerdan que antes de la instalación del sendero la situación era complicada, “era el pan de cada día que robaran alguna tienda, la avenida estaba muy oscura y la gente tenía miedo de caminar por aquí”. Afirman que el mantenimiento ha disminuido con el paso del tiempo. Aproximadamente la mitad de las luminarias instaladas presentan fallas o permanecen apagadas.

“La mayoría ya no sirven, hemos pedido muchas veces que las arreglen, pero seguimos esperando. Poco a poco vuelve la sensación de inseguridad”, comentó una comerciante. Vecinos consultados señalan que el deterioro del sendero comenzó a hacerse más evidente tras el cambio de administración en la alcaldía. Aseguran que durante el gobierno de Alavez Ruiz, los trabajos de mantenimiento en la zona dejaron de ser constantes y las solicitudes para reparar luminarias no han tenido respuesta suficiente.

En cuanto a la opinión que tienen de los Senderos en sí (cuando en verdad encienden) suele ser buena: anteriormente las banquetas con esta infraestructura podía ser considerada más segura.

La situación resulta especialmente significativa debido a que este corredor fue presentado como uno de los ejemplos más representativos de recuperación urbana en la zona de San Lorenzo Tezonco. La cercanía con la Utopía Tezontli incrementa además el flujo de personas que diariamente utilizan la avenida para trasladarse hacia actividades deportivas, culturales o recreativas.

Al preguntar en una panadería a la que escoltan dos luminarias apagadas, la dependienta relata que éstas llevan sin funcionar más de un año, además que ya habían sido reportadas por vecinos a la alcaldía, una y otra vez, sin resultados.

La inseguridad en el Sendero ha aumentado debido a los tramos que permanencen oscuros, señala.

Más allá de las opiniones de los habitantes, la falta de mantenimiento puede observarse directamente en la infraestructura, están parpadeando, otras se han doblado.

Zona UAM-I

Senderos Seguros apagados (Adolfo López)

El mismo panorama se repite en los alrededores de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa. La zona forma parte de los corredores intervenidos en el programa Sendero Seguro con el objetivo de brindar mayor protección y, en este caso, poniendo especial atención a la comunidad de estudiantes, profesores y trabajadores que diariamente transitan por las inmediaciones del campus universitario.

Durante el recorrido se identificaron diferencias importantes entre distintos segmentos del Sendero. Mientras algunos tramos mantienen iluminación suficiente, otros presentan problemas evidentes. Nuevamente aparece el problema de que las lámparas dejan de funcionar sin que nadie las repare.

Uno de los puntos más notorios se localiza sobre la avenida Michoacán. A pesar de encontrarse cerca de uno de los accesos universitarios, la iluminación resulta limitada y en ciertos segmentos prácticamente inexistente.

En la calle La Purísima también fue posible observar deficiencias. Desde su cruce con San Rafael Atlixco y hasta antes de llegar a Sur 21, varios postes permanecen sin luz. Y allí se hace más patente que el Sendero se está apagando pues hay árboles cuyas copas cubren otras iluminaciones, generando sombras que reducen considerablemente la visibilidad.

En contraste, la calle Sur 21 mantiene mejores condiciones de iluminación. La mayoría de las luminarias funcionan y la actividad comercial contribuye a reforzar la visibilidad durante la noche, aunque esto desaparece cuando llega la hora de cerrar.

Otro punto visitado fue el Sendero Seguro ubicado en las inmediaciones del Mercado Cananea. En esta zona también se observaron luminarias con funcionamiento irregular.

Las deficiencias encontradas en estos espacios comparten una característica común: no se trata de infraestructura inexistente, sino de obras que fueron construidas, inauguradas y utilizadas durante años, pero que actualmente muestran señales de desgaste derivadas de la falta de mantenimiento constante.

“Funcionó, pero ya no”

Senderos Seguros apagados (Brayan Chaga)

En la misma zona, se encuentra el Sendero de la Avenida Ignacio Aldama, donde se percibe un camino completamente oscuro, en el recorrido Crónica pudo constatar el deterioro de las luminarias, así como tramos donde la inseguridad y la delincuencia se pueden dar al cobijo de la falta de luz.

Locatarios de la vialidad comentan que este Sendero inaugurado en 2021 y que comenzó a apagarse poco a poco, destacando el poco mantenimiento que hay sobre los postes y la nula intervención de las autoridades de la alcaldía.

A pesar de mantenerse en la oscuridad, esta avenida cuenta con gran afluencia tanto de transeúntes, ya que en sus alrededores hay mucho comercio callejero.

Lo que hoy puede verse en distintos puntos de Iztapalapa es el desgaste paulatino de una estrategia que alguna vez fue presentada como ejemplo de transformación urbana. Bajo la administración de Aleida Alavez, los Senderos se están apagando..

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