Metrópoli

El crecimiento inmobiliario que transformó Cuajimalpa desde 1980 también modificó la relación de sus habitantes con la tierra

Barrancas y concreto: la disputa por la tierra en Cuajimalpa

Zentlapatl (Vecinos de Cuajimalpa)

Del pueblo aislado al boom inmobiliario

Para José Suárez, vecino de Zentlapatl, la creciente disputa por los terrenos en Cuajimalpa es consecuencia de una transformación que comenzó hace más de cuatro décadas.

Con 28 años de residencia en la zona, Suárez explicó que hasta la década de los ochenta Cuajimalpa conservaba las características de una comunidad prácticamente aislada del resto de la capital, al grado de que sus habitantes se referían al centro de la Ciudad de México como “la ciudad”.

“Los nativos te podían decir: ‘vamos a la ciudad’, siendo que nosotros somos parte de la Ciudad de México. Nos sentíamos como una comunidad distante”, recordó.

Según relató, la vida comunitaria estaba marcada por las familias tradicionales de cada pueblo. Sin embargo, el terremoto de 1985 y la construcción del complejo de Santa Fe detonaron un proceso de crecimiento que modificó por completo la dinámica de la alcaldía.

“Muchos nativos de aquí empezaron a vender porque eran terrenos muy grandes y empezaron la construcción de los condominios horizontales”, precisó José.

Con el paso de los años, añadió, el incremento en el valor del suelo y la llegada de desarrolladores inmobiliarios modificaron el paisaje de Cuajimalpa y dieron origen a las disputas por la posesión de terrenos que actualmente enfrentan distintas comunidades.

Para los habitantes de la zona, el incremento del valor del suelo y la especulación inmobiliaria constituyen el antecedente de las disputas por la posesión de terrenos que actualmente se registran en distintas comunidades de Cuajimalpa.

El crecimiento vertical y las denuncias de corrupción

Ana Salazar coincide en que el proceso de transformación de Cuajimalpa se aceleró después del sismo de 1985. Reveló que las familias originarias comenzaron a vender extensos predios y que inicialmente proliferaron los desarrollos horizontales, impulsados posteriormente por el crecimiento de Santa Fe, la llegada de la Universidad Iberoamericana y la construcción de centros comerciales.

Según su testimonio, los cambios al Programa Parcial de Desarrollo Urbano posibilitaron construcciones superiores a cuatro niveles y, aprovechando la topografía de las barrancas, algunos desarrolladores levantaron edificios tomando como referencia el nivel de la calle, dejando fuera del conteo los niveles inferiores.

“Empiezan a construir edificios hacia abajo tomando el nivel de la calle y entonces los de abajo no los contabilizan”, afirmó Ana.

Asimismo, Ana considera que el fenómeno del despojo se intensificó durante administraciones pasadas y denuncia la existencia de una red integrada presuntamente por funcionarios, notarios y particulares para obtener documentación irregular y apropiarse de terrenos.

La vecina aseguró que la presión inmobiliaria ha alcanzado comunidades como Zentlapatl y considera que el fenómeno del despojo se intensificó durante administraciones pasadas. Según la entrevistada, detrás de estos casos existe una red integrada presuntamente por particulares, funcionarios y otros actores que facilitaría el despojo de terrenos mediante la obtención de documentación irregular.

Asimismo, apuntó que las amenazas han provocado que muchos habitantes prefieran no denunciar y mencionó casos de predios históricamente utilizados por la comunidad que, según dijo, comenzaron a ser intervenidos sin que los vecinos conocieran el alcance de las obras.

Los señalamientos realizados por Ana Salazar, así como las acusaciones contra funcionarios y particulares, deberán ser contrastados con las personas mencionadas y con la información de las autoridades correspondientes.

La ruta institucional y la presión vecinal

De acuerdo con Ana Salazar, el pasado 17 de marzo los vecinos ingresaron un oficio ante la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México para solicitar la revisión de un predio cuya propiedad corresponde, según explicó, a Hugo y dos de sus primos.

Días después, se llevó a cabo una mesa de trabajo con representantes de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana (Metrópolis), la Fiscalía General de Justicia, el Instituto de Vivienda (INVI), el Instituto de Verificación Administrativa (Invea), la Dirección General de Regularización Territorial (DGRT) y la alcaldía Cuajimalpa.

Según la entrevistada, concluyeron que no existían elementos que justificaran las obras denunciadas y determinaron que la alcaldía era la instancia competente para intervenir.

Sin embargo, Ana manifestó que las autoridades no actuaron de inmediato.

“¿Qué hicimos? Cerrar la carretera para hacer presión”, declaró.

Tras la protesta, la vecina explicó que fueron colocados sellos de suspensión de actividades en el predio, aunque los vecinos continúan solicitando una solución definitiva.

Salazar también cuestionó el destino de algunos programas de vivienda. Indicó que originalmente estaban dirigidos a habitantes de la comunidad afectados por procesos de expropiación y contemplaban la construcción de 96 departamentos para familias de distintos parajes, entre ellos Río Paraje, Río Atitla, Punta Cañada de Vista Hermosa, Punta Huatenco y Las Lajas.

Ubicación estratégica y presión inmobiliaria

Pedro Andrade destacó que la ubicación de Zentlapatl explica gran parte del interés inmobiliario.

Según Andrade, la comunidad cuenta conexiones hacia Santa Fe, Contadero y la autopista México – Toluca, lo que la convierte en un punto estratégico para el desarrollo urbano.

Incluso, señaló que el INVI le informó que no existe un proyecto habitacional específico para esa comunidad, situación que, a su juicio genera incertidumbre sobre el destino de algunos predios.

Para el entrevistado, la cercanía con Santa Fe y las principales vialidades ha incrementado la presión sobre un territorio que anteriormente conservaba características de pueblo originario.

Esta investigación aborda las disputas por terrenos en Cuajimalpa. No obstante, más vecinos de la comunidad solicitaron a Crónica expresar su opinión sobre este conflicto.

La Crónica de Hoy 2026

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