
Autoridades detuvieron a Jovany Santa Cruz Molina, alias “La Muñeca”, implicado en el asesinato de Ximena Guzmán y José Muñoz, secretaria particular y asesor de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada.
Jovany Santa Cruz Molina es identificado como responsable de controlar los puntos de venta de droga en las colonias El Arbolillo I, San Felipe de Jesús, de la alcaldía Gustavo A. Madero, e Impulsora, en el municipio de Nezahualcóyotl.
La información de su detención fue difundida desde el 27 de junio, sin embargo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Gobierno de México (SSPC), la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) señalaron hasta la mañana del día 29 a Jovany “N” como aparente implicado en el atentado de los funcionarios de alto nivel que fueron asesinados en Calzada de Tlalpan.
El titular de la SSC, Pablo Vázquez Camacho, declaró que “La Muñeca” habría participado en el entramado de la coordinación en el ataque hacia Ximena y José.
A partir del análisis de diversas líneas de investigación, trabajos de seguimiento y labores de inteligencia y con la colaboración del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), “La Muñeca” fue ubicado en el municipio de Yautepec, Morelos, en el mercado municipal Centenario.
En el operativo se llevó a cabo la detención de Jovany “N”. Durante una revisión realizada, le fue asegurada un arma de fuego corta, una báscula gramera y una bolsa con dosis de droga.
Con información del Registro Nacional de Detenciones, “La Muñeca” fue arrestado el pasado 26 de junio, momento en el que vestía una playera de color azul, bernuda de color negro y tenis azules.
Una vez detenido, junto con lo asegurado, fue puesto a disposición del agente del Ministerio Público de la Fiscalía General de la República (FGR).
El grupo criminal mandaba a los ejecutores
El pasado 20 de mayo, cuando se cumplió el primer aniversario del atentado, el Gabinete de Seguridad del Gobierno capitalino atribuyó el doble homicidio a “integrantes de un grupo delictivo que opera en la Ciudad de México”, sin brindar mayores detalles del nombre o identidad de estos criminales.
En ese momento explicaron que los sujetos de este grupo criminal probablemente ejercían mando y liderazgo sobre la célula que ejecutó a los colaboradores de la mandataria capitalina, aunque las líneas de investigación no han establecido si también tienen relación con el móvil y la autoría intelectual.
Uno de los miembros de esta célula criminal, dedicados al narcomenudeo y otro tipo de actividades –grupo que autoridades decidieron reservar el nombre- fue asesinado en el estado de Morelos tras haberse reportado como desaparecido, al mismo tiempo en el que las autoridades ya tenían seguimiento sobre este sujeto y había obtenido de un juez una orden de aprehensión.
Este hombre participó con las recargas telefónicas de siete números utilizados por coimputados.
Además, el móvil de este asesinato podría estar relacionado con la propia actividad delictiva del miembro del grupo delictivo asesinado o con la creencia de algunos de los detenidos, de que este sujeto habría facilitado su identificación y captura, por haber cometido diversos errores operativos.
El 20 de mayo del 2025 Ximena Guzmán y José Muñoz fueron asesinados a balazos mientras circulaban a bordo de un vehículo sobre Calzada de Tlalpan, a la altura de la calle Napoleón, en la colonia Moderna, de la alcaldía Benito Juárez.
Asesinato de Ximena y José
El 20 de mayo del 2025, Ximena Guzmán y José Muñoz fueron asesinados a balazos mientras circulaban a bordo de un vehículo sobre Calzada de Tlalpan, a la altura de la calle Napoleón, en la colonia Moderna, de la alcaldía Benito Juárez.
Los hechos ocurrieron mientras las víctimas se dirigían a sus labores cotidianas, hacia el Antiguo Palacio de Ayuntamiento momento en que el vehículo en el que viajaban fue interceptado por sujetos que les dispararon con arma de fuego.
José Muñoz descendió del automóvil e intentó huir, pero fue alcanzado por las balas a pocos metros. Los dos perdieron la vida en el lugar.
Uno de los elementos más relevantes, aludieron las autoridades, es que la agresión no fue un hecho improvisado, dado que las investigaciones acreditaron una planeación previa, de al menos 20 días. Durante ese período, los responsables realizaron vigilancia sobre la ruta cotidiana que ambas víctimas seguían hacia su lugar de trabajo en el Centro Histórico de la Ciudad de México y mantuvieron reuniones periódicas en dos predios ubicados en el Estado de México.
Al momento, se han cumplimentado 11 órdenes de aprehensión y 10 personas han sido vinculadas a proceso, por los delitos de feminicidio, homicidio y asociación delictuosa agravada.
Adicionalmente, se tienen vinculadas a otras ocho personas por actividades delictivas diversas, relacionadas con la operación de la célula criminal. La obtención de dichas órdenes se logró debido a que las investigaciones permitieron identificar con mayor precisión, la estructura, los roles y la cadena de mando que operó detrás del homicidio.
En el proceso de las indagatorias, se identificó a personas encargadas de la logística, seguimiento y soporte operativo. Estos involucrados participaron en el resguardo y ocultamiento de equipos telefónicos y vehículos; en la adquisición de automóviles utilizados en los seguimientos y en el ataque y en la renta de inmuebles para resguardar algunos participantes y vehículos.
Así, en la gestión de placas vehiculares sin registro; en el seguimiento de las víctimas; en el traslado de personas clave en momentos previos al evento y en la realización de recargas telefónicas a los números utilizados por los participantes.
También se comprobó la relación de personas con la administración de recursos, que se utilizaron para la operación logística, cuya función fue recibir depósitos de mandos superiores y distribuir a los integrantes de la célula, al utilizar terceras personas y diversas cuentas bancarias, para ocultar el origen y destino del dinero.
Van 14 detenidos por el asesinato
A Jesús “N” y Arlette “N” se les señala de los delitos de homicidio y asociación delictuosa, sumado a Neri “N”, por asociación delictuosa. Estas personas presuntamente participaron en la coordinación logística del homicidio, tanto en el seguimiento del día de los hechos, así como en días previos.
Asimismo, otros tres involucrados, Abraham “N”, Jesús Francisco “N” y Francisco “N”, fueron aprehendidos por asociación delictuosa.
Seis de estas personas participaron en la vigilancia, mientras que otras tres en la recarga de los celulares, obtención y ocultamiento de vehículos y la operación logística del evento.

Nery “N” la única señalada directamente con el ataque
Nery “N”, una de las detenidas en el paquete del operativo, tiene la medida cautelar de prisión preventiva por Nery “N” los delitos de homicidio, feminicidio y asociación delictuosa.
Norma “N” proporcionó información para facilitar el homicidio
Norma “N” es señalada por el por el delito de asociación delictuosa, dado que habría facilitado información de las víctimas para cometer el doble homicidio.
Previamente, a Norma “N” se le vinculó a proceso por los delitos contra la salud en su modalidad de narcotráfico y posesión de cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Francisco “N” por narcotráfico y uso de cartuchos
A Francisco “N” también se le vinculó a proceso por delitos contra la salud en su modalidad de narcotráfico y posesión de cartuchos de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas.
Abraham “N”, David “N”, Joshua “N” y a Sandra “N” por delitos contra la salud
Abraham “N”, David “N”, Joshua “N” y a Sandra “N” tienen elementos suficientes en su contra para estar sujetos a las investigaciones por delitos contra la salud la salud en su modalidad de narcomenudeo, posesión con fines de comercio, dado que almacenaban narcóticos en el inmueble donde permanecían al momento de su detención.
Arturo “N” por narcotráfico
Arturo “N” está acusado por crímenes contra la salud en su modalidad de posesión con fines de comercio y posesión indebida de tarjetas de circulación. En adición, se le ordenó prisión preventiva oficiosa por el delito de narcotráfico.
Eduardo “N” y Fanny “N” por narcotráfico
Eduardo “N” y Fanny “N” tienen elementos suficientes para ser sujetos a una investigación por delitos contra la salud en modalidad de narcotráfico.
Específicamente, se les señala por posesión de drogas con fines de comercio de marihuana y fentanilo, por lo que se turnó a competencia de un juez federal y prisión preventiva oficiosa --- imposición automática de la prisión a una persona acusada de ciertos delitos graves, como fabricación y distribución de fentanilo ---.
A diferencia de los otros ocho presuntos implicados en el crimen, Eduardo y Fanny “N” fueron los únicos que tenían en su poder fentanilo, lo que agravó la imputación, dado que la fabricación y distribución de esa droga se incluyó en el 2024 al catálogo de delitos que implican prisión preventiva oficiosa.
No obstante, a esta pareja tampoco se le señala directamente con el asesinato de Ximena y José, dado que los únicos delitos que se les señalan se debe a que resguardaban drogas en el domicilio donde permanecían al momento en el que fueron aprehendidos.